BBC Página Principal (en inglés) BBC Noticias (en inglés) BBC Deportes (en inglés) BBC Servicio Mundial (en inglés)
versión texto | escríbanos | ayuda
BBC Mundo
Noticias 
América Latina 
Economía 
Ciencia 
Miscelánea 
Foros 
Especiales 
Aprenda inglés 
Nuestros socios 
Quiénes somos 
BBC Radio
Programación 
Cómo sintonizar 
  Noticias
Lunes, 27 de enero de 2003 - 01:11 GMT
Laborismo: "Hay que negociar"
Campaña de Amram Mitzna.
Para los laboristas, la negociación es el único camino.
Eitan Cabel, de 43 años, casado y padre de dos hijos, comenzó su carrera parlamentaria como diputado del partido laborista, en el año 1996. Se oponía terminantemente a la formación de un gobierno de unidad nacional con Sharon.

Cabel conversó con la corresponsal de la BBC en Israel, Jana Beris, y le planteó las ideas de su partido.


¿Cuál es el tema central por el cual cree que la ciudadanía israelí vota en estas elecciones?

Eitan Cabel
Cabel advierte sobre las divisiones en su partido.
La verdad es que no tengo ni idea y creo que el público tampoco lo tiene. Esto, a pesar de la difícil situación de seguridad, a pesar de que el gobierno se desarmó por temas socioeconómicos.

No diría siquiera que se vota por la seguridad y ni siquiera que la corrupción en el Likud es el tema central. Creo que hay una verdadera ensalada.

¿El laborismo no tiene un mensaje claro o no sabe transmitirlo?

No creo que el problema sea el mensaje. Yo luché en su momento contra la formación de un gobierno de unidad nacional, que llevó a un congelamiento impresionante.

Fue terrible y se debió a que algunos de mis copartidarios son adictos a las sillas. Con eso, el público perdió la poca confianza que tenía en nosotros. No fuimos alternativa.

¿Cuál debería ser la preocupación principal del votante israelí?

Seguridad y sociedad. La situación de seguridad está directamente relacionada a la situación social. No se puede desconectar ambas cosas.

No habrá inversiones. El dinero no llega donde se dispara. Y bajo Sharon, la situación de seguridad ha sido de lo peor.

¿Qué le parece la situación actual en el laborismo, con los choques en la cúpula directriz, la candidatura virtual de Shimon Peres barajada por algunos de sus miembros a último momento? Hay quienes lo llaman de "tendencias suicidas" del partido...


No habrá inversiones. El dinero no llega donde se dispara. Y bajo Sharon, la situación de seguridad ha sido de lo peor.

El problema es que todo se está desmoronando por dentro. Cada uno se permite decir lo que quiere, sin pensar qué efecto tiene sobre la situación general del partido.

Lo único que sé es que si recibimos menos de 23 escaños, habrá en el laborismo una guerra total. Quizás después de esa gran fractura, surja algo nuevo. Quizás un golpe así nos obligará al fin a adoptar decisiones cruciales, a analizar nuestra situación como se debe.

¿Cuál fue el rol de los palestinos en este sentido?

Los palestinos nunca ayudaron ni debemos basarnos en ello. Los palestinos son el enemigo y no tengo que fijarme siquiera en lo que hace Arafat. Yo no tengo que culparlo a él. Tengo que preocuparme de que nuestra política sea la correcta y lo que está pasando también es producto de la política equivocada del gobierno de Sharon.

Pero el público no ve en ustedes una opción que haga las cosas mejor.


En tanto, no nos sentemos a negociar -y sé que al final sí lo haremos, haya o no atentados- no creo que se pueda abrigar esperanza alguna. Y habrá que negociar, sí, porque se negocia con el enemigo y no con los amigos.

El público no nos cree y no podemos culpar de ello al Likud. El ciudadano promedio, en la calle, no siente que lo convencimos en nada y no cree que las cosas pueden mejorar.

Ven nuestras diferencias internas y comprenden que algo está mal en el partido. Pero el problema es también que la gente tiene memoria muy corta y no se acuerda lo que pasaba en el Likud cuando Netanyahu perdió.

Escribían en ese entonces sobre el Likud lo mismo que escriben hoy sobre nosotros.

¿Se está votando ahora por la guerra o por la paz?

Se vota sí, por la guerra o por la paz, en cierta medida, por el hecho que Sharon no negociará bajo fuego.

En tanto, no nos sentemos a negociar -y sé que al final sí lo haremos, haya o no atentados- no creo que se pueda abrigar esperanza alguna. Y habrá que negociar, sí, porque se negocia con el enemigo y no con los amigos.

Si dice que finalmente habrá negociaciones, ¿significa que es optimista?

No, no soy optimista. No es que vea todo negro, pero, como suelo decir en broma, la situación está excelente, porque lo peor aún está por venir.

Por ahora, no veo que nos acerquemos a un punto que nos depare esperanza. No hay esperanza. Todos estaríamos dispuestos a bajar la cabeza , pero ahora no vemos el camino que hay que seguir.


Búsqueda en BBC Mundo
Claves de búsqueda

Vínculos:

Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.

 Envíe este artículo a un amigo
Arriba ^^  
 
 escribanos@bbc.co.uk
© BBC
BBC World Service
Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK.

Servicio Mundial de la BBC:
temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: