Afganistán ha sido objeto de siete semanas de bombardeos estadounidenses, además de luchas intestinas entre facciones rivales. Pese a ello, se conocen muy pocos datos sobre el número de víctimas civiles del conflicto que desgarra a este país.
BBC se puso en contacto con diversas agencias humanitarias para tratar de descubrir el coste humano de la llamada guerra contra el terrorismo y de la lucha fratricida en Afganistán.
Christian Aid
John Davison, portavoz
"No hay cifras veraces sobre el número de víctimas civiles de los bombardeos. El Talibán mencionó 3.000 en su última rueda de prensa, pero no hay manera de ratificarla. Christian Aid ha hablado, sin embargo, con cientos de refugiados en campos de Irán y Pakistán. Todos ellos confirman que abandonaron sus casas por los bombardeos y que muchos miembros de sus familias han muerto en ellos. Quizás no todo lo que escuchamos sea verdad, pero son demasiadas historias con muchos detalles en ellas, como las de las madres que hablan de que han perdido a todos sus hijos o las abuelas que cuidan de nietos huérfanos por los ataques".
Las acciones militares impiden la distribución de ayuda.
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"Nuestra mayor preocupación son las decenas de miles de personas en Afganistán que van a morir de hambre porque la ayuda no ha llegado a tiempo. Esas son, de algún modo, también víctimas civiles de la guerra porque es la acción militar la que ha impedido la distribución de ayuda, que en Afganistán, ya era urgente incluso antes del 11 de septiembre".
"El problema de las bombas de racimo es que contienen otras cien mini-bombas, lo que hace casi imposible que exploten todas al hacer el impacto. Quedan extendidas por un área muy amplia y son un desastre potencial. Además, Christian Aid tiene imformación de que algunas de estas minibombas son de color amarillo, el mismo color utilizado en los paquetes de comida arrojados por los aviones de EE.UU. El potencial de que se produzcan trágicas confusiones es enorme. Es horrible pensar que personas, incluso niños, mueran intentando obtener algo de comer".
Cruz Roja
Bernard Barret, portavoz en Kabul
"No tenemos información fidedigna sobre víctimas civiles. Aunque atendemos a heridos en algunos de nuestros hospitales, no podríamos dar cifras concretas".
Lo que más se necesita es comida y abrigo.
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"Nuestra mayor preocupación es la situación de la población civil afgana. Por un lado, la Cruz Roja insiste en que todas las partes recuerden sus obligaciones bajo las leyes internacionales humanitarias y bajo la Convención de Ginebra. Por otro, seguimos asistiendo a los civiles tratando de distribuir ayuda en la forma que lo necesiten: comida, reconstrucción de sus hogares, distribución de prendas de abrigo, o apertura de centros de ortopedia para abastecer a los heridos por las explosiones de minas"
"Hemos recogido cadáveres en la zona de Mazar-e-Sharif. Es parte de nuestro trabajo en zonas de conflicto, pero también lo estamos haciendo para dar cierta dignidad a estos cuerpos. Intentamos identificarlos cuando es posible para entregarlos después a familiares o alguien que los pueda dar un funeral. Si notamos algo fuera de lo común se lo comunicamos a las autoridades".
Human Rights Watch
Comunicado oficial
"La comunidad internacional tiene la obligación de advertir a cualquiera que tenga intención de cometer crímenes de guerra que sus acciones serán castigadas por un tribunal internacional".
Miles de niños sufren las consecuencias de la guerra.
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"Las leyes internacionales son muy claras. La Alianza del Norte sólo puede atacar a los talibanes o sus correligionarios extranjeros si éstos también luchan. En caso de que se rindan, la violencia debe parar.
"Estados Unidos ha lanzado más de 300 bombas de racimo en sus ataques. Se calcula que casi 5.000 minibombas contenidas en ellas están esparcidas por varias regiones de Afganistán. El potencial de desastre es enorme y ya hay casos registrados de personas heridas o muertas por estas bombas que actúan como campos de minas".
Asociación de Derechos Humanos de Pakistán
Afrasiab Khattak, presidente
"Cuando comenzó la operación militar, se nos dijo que tendría tres frentes: militar, humanitario y político. Hasta ahora, el humanitario ha estado totalmente olvidado. Sabemos muy poco de cuántas personas han muerto o abandonado sus hogares por los bombardeos. No tenemos cifras, pero es evidente que se deben contar por cientos.
"Las víctimas atrapadas dentro viven en un país devastado por la guerra, en el que el sistema de servicios públicos no existe. Muchos hospitales están en situaciones patéticas. La comunidad internacional tiene que intervenir para proveer ayuda no sólo a los heridos, sino a los desplazados por los ataques. Esta es una de las crisis humanitarias más grave de este nuevo milenio".
Pakistán advirtió que no puede enfrentar la crisis humanitaria solo.
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"Pakistán no puede hace frente a la crisis de los refugiados solo. Además, los que han llegado en semanas más recientes están en muy mala situación económica y sanitaria. En algunas ciudades paquistaníes se ven niños afganos rebuscando entre la basura algo que comer. Y la situación dentro de Afganistán es todavía peor. Algunas personas están aisladas en áreas a las que sólo se puede acceder por vía aérea.
"Ha llegado el momento de que la coalición internacional actúe y lleve ayuda a Afganistán. Lo prometieron y deben cumplir su promesa".