BBC Página Principal (en inglés) BBC Noticias (en inglés) BBC Deportes (en inglés) BBC Servicio Mundial (en inglés)
versión texto | escríbanos | ayuda
BBC Mundo
Noticias 
América Latina 
Economía 
Ciencia 
Miscelánea 
Foros 
Especiales 
Aprenda inglés 
Nuestros socios 
Quiénes somos 
BBC Radio
Programación 
Cómo sintonizar 
  Noticias
Domingo, 18 de marzo de 2001 - 07:59 GMT
Triste adiós a Afganistán
Kate Clark.
Kate Clark: le dieron 24 horas para dejar el país.
Escribe desde Kabul, la corresponsal de la BBC Kate Clark, recién expulsada de Afganistán por el gobierno del Talibán.

"Soy una refugiada de Afganistán", le digo a los guardias paquistaníes en la frontera. "No, usted es una distinguida periodista y nuestra invitada de honor", me responden.

Además de las cálidas palabras, me dan té dulce. Le acabo de decir adiós a mi traductor y a mi chofer y todos tenemos que hacer grandes esfuerzos para no llorar.


Le acabo de decir adiós a mi traductor y a mi chofer y todos tenemos que hacer grandes esfuerzos para no llorar

Kate Clark.
El chofer, Haji, un veterano de barba blanca, ha cruzado fronteras y esquivado cohetes junto a siete corresponsales. Esta es la primera vez que ve a uno siendo expulsado.

Azam, el traductor, trabajó conmigo sólo dos meses. Es agudo e inteligente y está ansioso por aprender. Ahora lo espera un futuro incierto.

Gran shock

La naturaleza de la vida en Afganistán es impredecible.

Siempre supe que en algún momento tendría que dejar el país e intenté no atarme demasiado. Aún así, la orden de expulsión fue un gran shock.

Kate Clark.
Clark trabajaba en Afganistán desde 1999.
A las 9 de la mañana del miércoles, estaba en el Ministerio de Relaciones Exteriores del Talibán recibiendo una nueva visa de seis meses.

Dos horas después regresaba al mismo lugar, sólo para escuchar que era mejor que abandonara Afganistán por un tiempo.

Reírse de las tragedias

Si un afgano debe darte la noticia de que tu padre ha muerto, primero te dirá que está un poco enfermo.

Rebelde afgano.
Muchos afganos no tienen otro medio para informarse que la BBC.
Al más puro estilo del país, la verdad sobre mi estado se develó despacio: que no tenía opción, que había sido expulsada, que la oficina de la BBC sería cerrada.

Bromeé con los oficiales. Los afganos siempre se ríen de los desastres -los hace más fáciles de sobrellevar.

24 horas más tarde, dejé la oficina. No tuve tiempo de despedirme, dormir o reaccionar. Apenas lo justo para seguir con los reportajes, meter todo en un auto y salir hacia la frontera antes del anochecer.

Trabajo duro

Reportear en Afganistán puede ser el trabajo periodístico más duro del mundo. No lo sé; es mi primera destinación como corresponsal y, ciertamente, he agonizado con cada palabra que escribí.


Como el único corresponsal extranjero en el país, sé que soy uno de los pocos canales de los afganos para comunicarse con el mundo exterior

Kate Clark
Más del 70% de la población escucha la BBC y uno quiere entregarle a los auditores la información correcta. Eso significa una responsabilidad enorme y es una presión a la que nunca me había visto expuesta.

Mis palabras son monitoreadas, analizadas y criticadas por las dos partes involucradas en la guerra, aunque al vivir en un área controlada por los Talibán, las mayores presiones provienen de ellos.

Como el único corresponsal extranjero en el país, también sé que soy uno de los pocos canales de los afganos para comunicarse con el mundo exterior.

Objeto de rabia

He sido cuidadosa de que mi cobertura del Talibán, uno de los gobiernos más condenados y rechazados del mundo, sea justa.

Pero más difícil que conseguir precisión o balance es el constante miedo de que mi trabajo cause daño a un entrevistado o fuente. Gracias a Dios, lo peor que el Talibán me puede hacer a mí, como extranjera, es expulsarme.

De hecho, esta expulsión ha sido un gran shock, pero no una sorpresa.

Buda destruido.
Un reportaje de los budas provocó la expulsión.
Mi trabajo es reportear qué está sucediendo, incluso hechos que yo sabía que me traerían el odio del Talibán, como la violencia en Kabul (aunque el gobierno afirme que ha limpiado de crimen el país), la presencia de árabes y paquistaníes en campos de instrucción (a pesar de la negativa oficial) y la masacre de civiles de enero.

Ahora, mi experiencia es que es difícil encontrar a un afgano que esté de acuerdo con la destrucción de los dos antiguos budas de Bamiyan.

El Talibán tuvo que luchar contra la condena casi universal de la acción, pero mi reportaje diciendo que su propia gente no aprobaba la medida parece haber colmado su paciencia. Eso, sumado a la entrevista en que un profesor afgano-americano los llamó jaahil.

El término es un insulto grave. Significa ignorante, refiriéndose a la clase de ignorancia que los musulmanes creen que reinaba en el mundo antes del advenimiento del islam. El Talibán estaba furioso y yo, obviamente, fui objeto de su rabia.

Buda griego

Muchos afganos me han dicho que la destrucción de los budas y el cierre de la oficina de la BBC son acciones similares.

A pesar de la sequía, los duelos y la ruina en que está sumido el país, la mayoría de los afganos se sintieron realmente tocados por la destrucción de las colosales estatuas de Bamiyan.

Eran símbolos de la nación, para muchos símbolos de un pasado más tolerante, cuando los gobernantes de Afganistán aceptaban la coexistencia de diferentes religiones y puntos de vista, donde las culturas se mezclaban a lo largo de las rutas comerciales y el propio Buda, un hombre del este, podía ser pintado en indumentarias griegas.

Protestas.
EL asunto de los budas causó repudio internacional.
La destrucción de los budas fue sentida como un intento por borrar la historia. Y a un país que ha visto tanta destrucción, esta demolición deliberada de algo antiguo e irreemplazable le pareció obscena.

Para los afganos, la BBC es también una institución nacional. Puede sonar extraño, pero ellos parecen sentir que les pertenecemos.

Cualquiera sea su pensamiento político, su procedencia étnica y su nivel de educación, escuchan la BBC. Yo sé que es principalmente porque en un país sin televisión o periódicos no tienen muchas opciones, pero igual es algo importante.

El pequeño niño en un internado que me cuenta que compran pilas en secreto para escuchar la comedia de la BBC; la tímida sonrisa del soldado del Talibán cuando descubre que soy la corresponsal.

Generosidad afgana

La dureza de este trabajo ha sido siempre recompensada por la generosidad de los afganos.

A pesar del poco tiempo transcurrido desde mi expulsión, la gente ya habla de la vergüenza que siente de que haya sido echada.

"Eras nuestra invitada", dicen.

Un amigo me escribió unas líneas de un poeta urdo:

Habla, porque tus labios son libres, habla porque aún tienes lengua.

Mira en la tienda del herrero, la llama es salvaje, el hierro está rojo, la boca de cada cerradura ha comenzado a abrirse.

Sólo unos días más estamos obligados a permanecer en la sombra de la opresión.

Después de que crucé la frontera hacia Pakistán, hablé con otro viejo amigo. "Ánimo, Kate", me dijo. "No te enojes tanto. Te convertirse de la noche a la mañana en un héroe para los afganos. Fue tremendamente tranquilizador.

Mi compromiso con los afganos está intacto. Mi trabajo continuará desde Pakistán y espero regresar.


Búsqueda en BBC Mundo
Claves de búsqueda

Notas relacionadas:

15 03 01 |  Noticias
Expulsan a la BBC de Afganistán
10 03 01 |  Noticias
La ONU condena al Talibán

Vínculos:

Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
Arriba ^^  
 
 escribanos@bbc.co.uk
© BBC
BBC World Service
Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK.

Servicio Mundial de la BBC:
temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: