Si bien la debacle de la economía y una cifra récord de deportaciones golpearon a los aproximadamente 12 millones de indocumentados en Estados Unidos en 2008, todavía no se sabe a ciencia cierta qué efecto tendrán esos factores a largo plazo.
Un informe emitido este miércoles por el Instituto de Política Migratoria (MPI, Migration Policy Institute) señala que se ha detectado "una ralentización medible en el crecimiento histórico de la inmigración en EE.UU., en gran parte debido a que no ha habido un crecimiento significativo en la poblacion de inmigrantes no autorizados desde 2006".
"Los flujos migratorios legales son los que menos responden a las presiones económicas, mientras los flujos de inmigración ilegal son los más influenciables", señaló el presidente de MPI, Demetrios Papademetriou.
"Sin embargo, parece improbable un regreso sustancial de inmigrantes no autorizados salvo que ocurra un prolongado y severo empeoramiento de la economía estadounidense", agregó.
Señales negativas
De todos modos ya hay señales del efecto negativo del bajón económico entre los inmigrantes.
El impacto de esas tendencias probablemente se reflejará en una reducción del dinero que los migrantes envían a sus familias.
Falta trabajo
La escasez de trabajo y el problema de las remesas quedaron en evidencia en las afueras de una conocida ferretería de Miami, donde varios jornaleros latinoamericanos fueron consultados por BBC Mundo.
"No le he mandado desde hace como ocho meses nada a mis familiares", señaló César Castillo, un inmigrante nicaragüense que lleva 14 años en el país.
Para Azarías Chávez, un costarricense que llegó a EE.UU. en 1980, el regreso de conocidos a su país de origen es una realidad.
"Bueno, tenía un familiar de la mujer que se fue por la misma situación de que no había trabajo", dijo.
Entre migrantes indocumentados como el hondureño Darlington la situación es todavía más apremiante porque "antes mandaba US$100 mensuales. Ahora lo que puede mandar son unos US$50 y salteado".
Si bien las estadísticas de la Oficina del Censo de EE.UU. clasifican a todos los inmigrantes bajo la misma categoría, el Centro Hispano Pew estima que "los migrantes no autorizados representan aproximadamente 5% de la fuerza laboral de EE.UU. y aproximadamente una tercera parte de la fuerza laboral nacida en el extranjero".
Máximo histórico en deportaciones
En 2008 el retroceso de la economía se sumó a una actividad récord en las deportaciones de indocumentados.
Cifras proporcionadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) a BBC Mundo señalan que en el año fiscal de 2008, que concluyó el 31 de octubre, se registró un incremento de más de 25% en las expulsiones de indocumentados: un total de 356.739.
Esto se compara con 285.157 en 2007, 231.664 en 2006 y 179.000 en 2005.
La portavoz de ICE, Cori Bassett, dijo a BBC Mundo que estas cifras se deben entre otras cosas a que el gobierno estadounidense "triplicó el número de equipos de captura de fugitivos" y suspendió la práctica de liberar a indocumentados en la frontera.
"ICE está dejando claro que el gobierno federal está empeñado en aplicar el estado de derecho en nuestras fronteras y en el interior", según Bassett.
Bajaron dentenciones
Curiosamente las estadísticas de detenciones en la frontera con México siguieron una tendencia totalmente opuesta.
Datos del Servicio de Aduanas y Control de Fronteras de EE.UU. (CBP) indican que el año fiscal de 2008 los arrestos de indocumentados en la divisa con el vecino del sur bajaron 17,89% (a 705.005).
Los arrestos en la frontera mexicana bajaron por tercer año consecutivo.
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Esto se compara con 858.638 en 2007 y 1.071.972 en 2006.
Las autoridades mexicanas piensan que la intensificación de los controles han disuadido a quienes soñaban con cruzar al norte.
"Ese es el resultado que nosotros obviamente atribuimos a más agentes patrullando la frontera, más infraestructura que tenemos a disposición y más tecnología", señaló a BBC Mundo el portavoz de CBP, Oscar Saldaña.
Sin embargo, no todos tienen la certeza de que la vigilancia migratoria haya sido el principal factor detrás de las últimas estadísticas.
"Una combinación de factores que involucran a la economía y una mayor vigilancia han resultado en una reducción de flujos migratorios legales e ilegales hacia EE.UU.", señaló a BBC Mundo el ex director del Servicio de Inmigración y Naturalización de EE.UU. y actual analista del MPI, James Ziglar.
"Todavía es muy temprano para determinar si existe un gran flujo de migrantes que se van porque no pueden encontrar trabajo o porque los indocumentados temen ser detenidos y deportados", agregó.
Expectativas con Barack Obama
Entre los activistas por los derechos de los migrantes estas últimas cifras confirman un cambio de actitud durante los dos últimos años del gobierno del presidente George W. Bush.
La patrulla fronteriza de EE.UU. alcanzó el nivel de 18.000 agentes en diciembre.
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"Si bien Bush dijo que teníamos que ver una forma humana de cómo legalizar al pueblo indocumentado, hizo todo lo contrario", señaló desde Chicago a BBC Mundo la directora del Centro Sin Fronteras, Emma Lozano.
Las expectativas de Lozano con el futuro gobierno del presidente electo Barack Obama son bastante claras ya que si "para él (Obama) no son prioridades (el freno a las deportaciones y la reanudación del proyecto de reforma migratoria), para nosotros sí".
"Con los poderes ejecutivos que tendrá como presidente él podrá decretar una moratoria y parar las redadas y deportaciones para que se pueda llevar a cabo un debate en el Congreso para que aprueben una reforma migratoria justa", agregó.