Los indocumentados detenidos en la frontera pueden regresar a México en autobús o en avión.
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Estados Unidos ha pagado 51 millones de dólares a lo largo de los últimos cuatro veranos por un programa de repatriación voluntaria de mexicanos indocumentados.
Entre 2004 y el año pasado se acogieron al programa un total de 64.000 personas, que fueron trasladadas desde Tucson, en Arizona, hasta la ciudad de México.
Cuando la Patrulla Fronteriza agarra a un inmigrante tratando de pasar indocumentado, se le ofrecen dos opciones: volver en autobús al lado mexicano de la frontera o tomar un avión de regreso a casa.
La intención del programa es romper el círculo vicioso del traslado de deportados hasta la frontera, pues apenas cruzan ya se encuentran con las organizaciones traficantes de personas que los instan a volver a ingresar a Estados Unidos.
Al trasladar a las personas hasta la ciudad de México, se le quitan posibilidades de negocio a los traficantes y se evitan muertes en los pasos fronterizos más peligrosos, como el desierto de Arizona, aseguran las autoridades de Estados Unidos.
"La gente se sigue muriendo (en la frontera), ni siquiera ha habido un decrecimiento en el número de muertes", dijo Jennifer Allen, de la organización defensora de los derechos de los inmigrantes Border Action Network, al Arizona Daily Star.
La activista comparó el programa de repatriación voluntaria con el juego de triles (con tres recipientes y una bolita). "Es mortal y exorbitantemente costoso", dijo Allen.
Casi un muerto por día
Según la investigación del diario, los vuelos se han realizado durante un total de 362 días a los largo de los cuatro años del programa. Esos mismos días se encontraron 342 cadáveres solo en el desierto de Arizona.
Es decir, casi un muerto por cada día de aplicación de este plan de repatriación voluntaria.
Pero las autoridades migratorias afirman que sin este programa, las muertes en la frontera podrían ser muchas más.
En las dos semanas en las que se han ofrecido vuelos este año, se han trasladado más 3.600 personas hasta la ciudad de México y ahí se les da dinero para que se transporten a sus ciudades de origen.
La cifra, sin embargo, está muy por debajo del medio millón de personas que se calcula que intentan el cruce fronterizo todos los años y resulta mínima si se toma en cuenta que la cifra más conservadora indica que en el país viven 12 millones de indocumentados.
US$ 796 por boleto
El programa no ha logrado reducir las muertes en el desierto, denuncian los activistas pro-inmigrantes.
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Otra de las críticas que se le hace a este programa es que toda la operación está en manos de la aerolínea mexicana Aeroméxico, que tiene dos vuelos diarios entre Tucson y ciudad de México.
Si se divide el costo total del programa (US%51 millones) entre el número total de repatriados (64.000) resulta que el gobierno de Estados Unidos ha pagado un poco más de 796 dólares por cada boleto.
Una búsqueda en las páginas web que ofrecen boletos aéreos indica que un boleto sin retorno para la misma ruta, en clase económica y en esta fecha del año, se ofrece en US$372.
"¿Por qué este negocio no está en manos de una aerolínea de Estados Unidos?", se queja en el reportaje del Daily Arizona Star un directivo de American Border Patrol, una organización no gubernamental que supervisa las actividades de la Patrulla Fronteriza.
Pero las autoridades migratorias consideran que, a pesar de las cifras, el programa es exitoso y logra salvar vidas en el desierto.