30% de los post-graduados mexicanos trabaja en Estados Unidos.
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Uno de cada diez trabajadores mexicanos emigra a Estados Unidos. La mayoría de ellos tiene apenas educación primaria. De este lado de la frontera trabajan en tareas manuales muy duras y muy mal pagadas. Entre ellas, jardinería, albañilería y agricultura.
Pero el sector de trabajadores mexicanos que proporcionalmente más emigra a Estados Unidos es el de los profesionales con estudios de postgrado. Uno de cada tres mexicanos egresados de un doctorado viene a trabajar a Estados Unidos.
De un lado de la balanza están la falta de oportunidades y los bajos salarios que se le ofrecen a estas personas que han hecho grandes sacrificios personales y financieros para completar sus estudios.
Del otro lado, Estados Unidos y otros países ofrecen visas, buenos salarios y otro tipo de incentivos para atraer a estos trabajadores altamente calificados.
El año pasado, un sitio mexicano de búsqueda de empleo por internet hizo una encuesta entre sus usuarios y reveló que el 82% de los profesionales de ese país estarían dispuestos a emigrar a Estados Unidos.
Cerebros fugados
"Se trata de una política programada y sistemática para utilizar esos recursos humanos sin gastar en la formación que con tantos sacrificios se hace en los países menos desarrollados", le dijo a BBC Mundo Ana Lucía Gazzola, Directora del Instituto para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), dependiente de la UNESCO.
Este fenómeno, al que comúnmente se le llama fuga de cerebros, no es exclusivo de México, sino de todo el mundo en desarrollo. Y en algunos casos es peor.
En algunos países de América Central hasta la mitad de los egresados universitarios se van al exterior, según las cifras que maneja la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE).
"Hasta 80% de los haitianos calificados emigran, principalmente a Canadá, pero también a Estados Unidos", agrega Ana Lucía Gazzola.
"Inaceptable"
Normalmente los inmigrantes hacen tareas manuales muy mal remuneradas.
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El tema de la fuga de cerebros en América Latina y el Caribe es uno de los que se discute por estos días en la Conferencia Regional de la Educación Superior, en la ciudad de Cartagena, Colombia, convocada por el IESALC.
Una de las conclusiones de este encuentro de universidades, organizaciones y gobiernos seguramente va a ser el rechazo a los que la directora Gazzola califica como "mecanismos de inmigración selectiva".
"Los países de donde salen estos profesionales pierden mucho más que la plata que invirtieron en educarlos. También pierden oportunidades de multiplicar el conocimiento y los emigrados rompen todos los vínculos con su país", le dijo a BBC Mundo la directora del IESALC.
Para solucionar el problema, Gazzola sugiere que haya políticas en los países en desarrollo para que los profesionales se queden y que se establezcan mecanismos de retorno obligatorio de los países desarrollados a los lugares de origen para que compensen la inversión que se hizo en ellos.
El encuentro de Cartagena servirá para llevar una propuesta común de la región de América Latina y el Caribe a la Conferencia Mundial de Educación Superior que se celebrará en París en julio de 2009.