Si la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, fuera un país, sería el mayor productor de drogas ilegales del mundo, según la ONU.
Pero, ¿cómo combatir el cultivo de la amapola con la que se produce el opio, en un país azotado por la guerra y la pobreza?
No hay respuestas simples. Vea por qué, haciendo clic en el video.