"Cruzar el río es de todos los días", dijo a BBC Mundo el fotógrafo español Ramón Espinosa y agregó: "Es como el inicio del intento que hacen los haitianos para buscarse la vida por los malos momentos que están pasando en su país".
Espinosa fue al paso de la frontera entre República Dominicana y Haití el día en que la organización de derechos humanos Amnistía Internacional presentó el informe titulado "Vidas en tránsito: la difícil situación de la población migrante haitiana y de la población dominicana de ascendencia haitiana". El organismo denunció la existencia de una "arraigada discriminación racial" en el país.
De los cientos de haitianos que cruzan diariamente la frontera entre estos dos países algunos tienen documentos, pero la mayoría son indocumentados y cruzan aventurándose por las aguas del río Massacre que en este punto separa a los dos países que conforman la Isla Española.
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Es como el inicio del intento que hacen los haitianos para buscarse la vida por los malos momentos que están pasando en su país
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Los días de mayor flujo son los lunes y los viernes. "Es impresionante, porque pasan miles de personas," dijo Espinosa a BBC Mundo. Todas estas personas cruzan por el día la frontera de manera legal o ilegal para ir a Dajabón, el pueblo del lado dominicano que es como el centro de la actividad económica de la zona.
La migración ilegal haitiana hacia el país vecino data de hace varios años y muchos de ellos han tenido hijos ahí. Según denuncia AI el gobierno dominicano continúa expulsando en masa a los haitianos sin supervisión judicial y además niega el certificado de nacimiento "a miles de niños y niñas".
El informe de AI fue presentado por James Burke y Gerardo Ducas, quienes indicaron que solicitaron entrevistarse con autoridades dominicanas pero no obtuvieron respuesta.
Por otro lado, BBC Mundo se comunicó con una portavoz de prensa de la cancillería dominicana quien señaló: "Se está estudiando el informe con el debido detenimiento para poder dar a conocer la respuesta".
República Dominicana, enclavada al igual que Haití en la isla La Española, cuenta entre sus 9 millones de habitantes con cerca de un millón de haitianos, la mayoría en situación irregular.
En su mayoría, los haitianos trabajan en la recolección de caña de azúcar, en construcción, en hostelería, como ambulantes vendiendo en las calles y en el servicio doméstico. Según el informe de AI ocupan "el escalón más bajo" de la sociedad.
A pesar de eso, un trabajo en República Dominicana "les permite tener un lugar donde dormir y ganar lo suficiente como para mandarles a su familia", dice Espinosa y agrega "Los haitianos son gente muy orgullosa y trabajan de sol a sol".