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Jueves, 5 de febrero de 2009 - 11:47 GMT
Carreras ilegales, ¿deporte o delito?
Verónica Psetizki
Verónica Psetizki
Montevideo

Asistentes a una "picada"
Las autoridades buscan que las carreras se realicen en lugares con mejores garantías de seguridad

Unas dos mil personas entre participantes y espectadores se congregan en una noche de verano en una franja costera de la ciudad de Montevideo. Rugen los motores de autos y motocicletas, hay música, alcohol y, presumiblemente, apuestas.

La escena parece sacada de una película de Hollywood pero el escenario queda en el Cono Sur, y los protagonistas no son Vin Diesel o James Dean sino jóvenes uruguayos.

Las carreras clandestinas han aumentado en los últimos años en Uruguay, según algunos por imitación de costumbres de Estados Unidos y Europa.

Otros, como la Federación Uruguaya de Motociclismo (FUM), atribuyen el aumento de estas carreras a la importación de motos chinas, que hoy dominan el mercado con precios accesibles para muchos, a menos de US$1.000.

Marco deportivo

Las autoridades están preocupadas por los accidentes que se generan y por las crecientes denuncias de vecinos a los que les molestan los ruidos, la inseguridad y el ambiente que rodea a estos eventos.

James Dean
Míticas películas de Hollywod podrían estar detrás del creciente interés en las "picadas".
"Estamos pensando en crear circuitos para estas carreras en autódromos u otros lugares diseñados especialmente para ello, como forma de canalizar este fenómeno a través de una cuestión deportiva", dijo a BBC Mundo Gonzalo de Toro, director de Tránsito de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).

"Las carreras son un problema que viene creciendo, que se ha tornado cada vez más peligroso. Es una moda urbana que tiene que ver con apuestas, con alcohol, con drogas, pero lo que está en juego es la seguridad", indicó.

En un reciente operativo, inspectores de la municipalidad aplicaron más de 600 multas a participantes de una "picada" en la que intervenían unos 500 automóviles y 300 motos.

Entre las infracciones figuraban conducir sin licencia, bajo la influencia de alcohol, no poseer matrículas o tener matrículas falsas o vencidas. En el caso de los motociclistas la principal falta es no usar casco.

"No fomentarlas"

"La ley establece que no se pueden hacer competencias de velocidad en la vía pública sin autorización previa", dijo a BBC Mundo Omar Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), dependiente de la Presidencia de la República.

"Yo creo que no hay que fomentarlas sino hacer que la sociedad condene este tipo de prácticas. Si se declara que es un deporte, que no estoy seguro de que lo sea, se está fomentando no sólo las carreras sino otras cosas. Me consta, porque he ido a observar y a controlar con la policía, que hay consumo de alcohol y que se genera un entorno que no es sano", aseguró el especialista en seguridad.

Actualmente, si bien se penalizan las carreras clandestinas con multas de hasta US$500 en Montevideo, y montos un poco menores en el resto del país, correr "picadas" no es un delito.

El director de la UNASEV dijo, a título personal, que cree que se debería trabajar para que esta práctica constituya un delito porque "pone en riesgo la vida propia y la de los demás".

Difíciles de erradicar

Por lo pronto, las autoridades municipales de Montevideo se reunirán en febrero con representantes de la Federación de Motociclismo y del Club Uruguayo de Rally para discutir opciones.

Indumentaria incorrecta / Indumentaria correcta
La FUM sugiere que la indumentaria sea como la del motociclista de la derecha y no el de la izquierda.
Oscar Tourn, presidente de la FUM, dijo a la BBC que apoya la idea de buscar lugares cerrados "en los que se brinden elementos de seguridad, donde haya carriles, donde no anden contramano, se controle el consumo de alcohol y la indumentaria para que la seguridad esté por encima de lo que no deja de ser una carrera de motos".

Tourn dio como ejemplo la ciudad de Salto, en el noroeste del país. "Desde que se hacen picadas en el autódromo, cada 15 días, han bajado considerablemente las picadas en la calle, aunque no se erradicaron por completo".

Los propulsores de las carreras en lugares cerrados admiten que no todos los que participan en estas prácticas están interesados en dejar las calles, porque para muchos, "lo divertido" de las "picadas" es el desafío a la autoridad, el alcohol y las apuestas, prácticas que no podrían llevar adelante en esos ámbitos.

"Sabemos que no vamos a poder terminar con las "picadas" callejeras. Pero hay gente a la que le interesa la carrera" y sí va a cambiar de ámbito, aseguró de Toro.

"Si logro que 20 personas se metan en un autódromo con un marco de seguridad, quizás esté evitando 20 muertes y para mí es importante", indicó el jerarca municipal.



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