El Súpèr Tazón mueve decenas de millones de dólares.
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El evento deportivo favorito de los estadounidenses sufre los embates de la crisis.
Este fin de semana se realizará en Tampa, Florida la edición 18 del Supertazón, la final de la liga de Fútbol Americano de los EE.UU.
La fecha se ha convertido en un feriado extraoficial en el que familias y amigos se reúnen para ver el juego alrededor de alguna opípara comida "comunal", o un asado, allí donde el clima lo permita.
Hasta el presidente Barack Obama tendrá en la Casa Blanca una reunión "bipartita", es decir entre republicanos y demócratas.
Latinos fanáticos
La fiesta a la que asistirá Fernando Márquez, uno de los millones de latinos que son fanáticos del fútbol americano, será con seguridad menos notable.
Sin embargo, Márquez le dijo a BBC Mundo que espera poder salir a tiempo de su natal Puerto Rico para estar en casa de su hermano en el noroeste de Washington DC, y ver "en familia" el Supertazón.
El evento es un feriado extraoficial para familias y amigos.
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Aunque su equipo no está este año en la final, Márquez dice que seguramente pondrá "un par de cientos de dólares" en esas apuestas "amistosas, para nada extravagantes" con las que ponen un poco de sabor a la reunión familiar.
Pero este año la fiesta de los Márquez, como muchas otras, será un poco más recortada "por culpa de esta situación económica" dijo Fernando, quien trabaja en bienes raíces, uno de los sectores más golpeados por la recesión.
Es posible que el Super Tazón no sea lo que suele ser, pero no sólo para las familias, que disfrutan del partido, sino también para las corporaciones, que viven del evento.
Fiesta millonaria
El Super Tazón mueve decenas de millones de dólares. Aunque se trata de sólo un partido -que se jugará este domingo 1 de febrero- la semana previa está llena de actividades organizadas por la NFL, siglas en inglés de la Asociación Nacional de Fútbol Americano,
Este año varias de esas actividades faltarán. No habrá las fiestas que suelen hacer las publicaciones como Sport Illustrated o Playboy; o el torneo de golf de caridad con jugadores famosos que tuvo que ser cancelado por falta de patrocinantes, según anunciaron los organizadores.
Con todo y los recortes, la oficina de turismo de Tampa estima que durante la semana del Supertazón unas cien mil personas que visitarán la ciudad gastarán alrededor de US $ 150 millones,
Y aunque es una cifra para nada desdeñable, es un 20% menor a lo que esperaría que la gente gastara si se viviera una economía sana, según un reciente reporte de la firma PricewaterhouseCoopers.
El evento televisivo
La crisis no ha impedido que la cadena NBC, la que transmitirá el partido, haya establecido un record en costos por publicidad de US$3 millones por espacio de 30 segundos, aprovechando que es el evento más visto de la televisión estadounidense.
Algunas empresas realizan "mega producciones" publicitarias para presentarlas durante el Supertazón. Una de ellas es la fabricante de bebidas Pepsi-Cola, que este año tiene como estrella de su comercial al cantante Bob Dylan.
También las tiendas de aparatos electrónicos aprovechan para promocionar sus cada vez más grandes televisores y sistemas de audio y video para casa.
Este año el comercio tiene un gancho adicional porque el 17 de febrero las televisoras dejarán la era analógica para empezar a transmitir exclusivamente en digital.
Se calcula que unos 7 millones de hogares no están aún preparados para el salto tecnológico. Un buen nicho de negocios, en condiciones normales. Pero se sabe que la economía no anda normal por estos días.
Aunque los boletos son caras, todas las entradas están agotadas.
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Según una encuesta de la Asociación Nacional de Comerciantes Minoristas, sólo 2,7% de los que verán el juego pensaban en comprar un nuevo equipo de televisión, casi la mitad de los que expresaron esa misma intención el año pasado.
Aunque BBC Mundo no logró obtener de alguna de las principales cadenas de electrónicos datos sobre el comportamiento de sus ventas, algunos trabajadores de establecimientos visitados en el área de Washington DC coincidieron en que "las cosas marchan más lento que en años anteriores".
Una percepción que se corrobora con los datos del Departamento de Comercio que este viernes informó que el gasto de los consumidores estadounidenses se contrajo en un 3.5% en el último trimestre del 2008.
La comida no puede faltar
Pero hay una máxima comercial que dice "comer es lo último que la gente deja de hacer" en medio de una crisis.
"Cuando se trata de gastar en tecnología es diferente porque un aparato de TV de esos te puede costar 3.000 o 4.000 dólares, pero la comida no se puede limitar porque se trata de agasajar a la familia" dijo anticipando desde San Juan cómo será la reunión del domingo Fernando Márquez.
En ese punto también la coyuntura introduce cambios en las costumbres.
"Ya uno no va al supermercado de la esquina, sino que te vas a comprar a Costco (un popular mercado mayorista)", dijo Márquez a BBC Mundo al referirse que no hay que gastar más, sino rendir mejor el dinero.
Igual, la crisis no empañará la reunión de los Márquez. Como no empeñará al encuentro que se realizará en el estadio Raymond James de Tampa.
El recinto estará a plena capacidad: 72.000 personas. A pesar de que los asientos no eran baratos: iban desde US$500 hasta US$1.000.
Puede ser el precio para olvidar aunque sea por un par de horas las malas noticias que trae diariamente la coyuntura económica.