OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Miércoles, 12 de noviembre de 2008 - 23:43 GMT
El olvido de los crímenes estalinistas
María José Riquelme
BBC Mundo

Muchos recuerdan las escenas de "La lista de Schindler" o "La decisión de Sophie", pero ¿podría nombrar el título de una película que hable de los horrores del sistema soviético?

Stalin con militares rusos
Stalin gobernó la Unión Soviética entre 1924 y 1953.
Al mismo tiempo que millones de judíos, gitanos, homosexuales y discapacitados morían en campos de concentración nazis, otros millones de personas perdían la vida en campos de trabajos forzados en la Unión Soviética. ¿Por qué las masacres nazis se llevaron toda la atención?

Durante los años de José Stalin, quien gobernó al mismo tiempo que Adolfo Hitler durante una de las épocas más sangrientas y convulsas de la historia, se consolidó el sistema de campos de trabajos forzosos o gulags, exilios obligatorios y deportaciones masivas que costó la vida a millones de personas.

El objetivo era básicamente disponer de mano de obra barata que trabajara extrayendo minerales, talando bosques o construyendo grandes obras de infraestructura como parte de un esfuerzo mayor por convertir a la Unión Soviética en una potencia mundial.

Para algunos historiadores, el hecho de que no se recuerde más a las víctimas de los gulags es que la vida fuera de ellos no era mucho mejor. La pérdida de hombres durante la Primera Guerra Mundial, la guerra civil que siguió a la Revolución Bolchevique, los planes de colectivización agrícola y la invasión nazi no hicieron de la Unión Soviética (URSS) un lugar particularmente fácil para la vida cotidiana.

De hecho, en la jerga de los gulags, el mundo más allá de las alambradas no era sinónimo de libertad. La palabra en ruso era bolshaya, "la gran prisión", más grande y menos mortífera que el campo de trabajos forzados, pero igual de inhumana.

Sin imágenes

Existen diversas razones por las que hoy en día se conocen más los crímenes cometidos por el nazismo que por el estalinismo. Mientras algunos historiadores lo explican a partir de la necesidad que tenían los aliados de contar con Moscú en su lucha contra Hitler, otros alegan razones más prácticas como la falta de fotografías o videos de los gulags.

Los documentos gráficos disponibles de esos recintos no muestran cadáveres o prisioneros moribundos. Esto entra dentro del hermetismo que durante toda la era soviética rodeó la represión estalinista.

Según Anne Applebaum, periodista del Washington Post y autora de libro "Gulag: una historia" que ganó el premio Pulitzer en 2004, "en nuestra sociedad un hecho que no es ilustrado por imágenes simplemente no existe".

En nuestra sociedad un hecho que no es ilustrado por imágenes simplemente no existe
Anne Applebaum, autora del libro "Gulag: una historia"

Otro de los motivos aducidos es que las masacres soviéticas no inspiran la misma reacción visceral que provocan los horrores nazis porque la muerte por hambruna, frío o fusilamiento propia de los gulags, no provoca tanto rechazo como las cámaras de gas o los atroces experimentos médicos llevados a cabo en los campos de la Alemania nacionalsocialista.

Finalmente, para muchos es más fácil mirar con horror un sistema cuyos fundamentos son el genocidio de toda una religión (la "solución final" contra los judíos) y el dominio de los débiles por una raza pura, que uno que aspiraba al gobierno del pueblo y la hermandad de los trabajadores más allá de las fronteras como el comunismo.

Gulags y campos de concentración nazis

La comparación con los campos de concentración nazis es inevitable. En ambos era muy importante humillar a los prisioneros y privarles de necesidades básicas como comida, sueño o cobijo. En los dos sistemas la figura del "enemigo" era central en la construcción de la identidad estatal y el afianzamiento de la auto-percepción de superioridad.

En ambos casos, los campos de concentración y de trabajos forzados cumplían funciones económicas y políticas. Por una parte, retiraban de la sociedad a los opositores políticos o "enemigos del pueblo" y por otra proveían al sistema de mano de obra esclava.

Ciudad de Vorkuta
Ciudades enteras como Vorkuta -en el Ártico- fueron levantadas por trabajadores forzados.
Pero existen diferencias fundamentales entre los dos sistemas: en la URSS la función principal de los gulags era impulsar la productividad al mismo tiempo que el estalinismo se deshacía de opositores políticos como los trotkistas o de enemigos de clase como nobles, burgueses, o agricultores dueños de la tierra.

En el caso nazi, aunque algunos campos fueron también escenario de trabajos forzados, en la mayoría de los casos la única finalidad era el exterminio de los prisioneros, quienes eran dirigidos a las cámaras de gas nada más llegar a los recintos.

Por otra parte, la condena a trabajos forzados en un gulag no era una sentencia de muerte. Algunos escapaban y muchos completaban sus condenas y volvían a vivir en libertad.

En cambio, escapar de campos de concentración nazis como Auschwitz o Mauthausen era prácticamente imposible.

Pero lo que diferencia a ambas pesadillas en la actualidad es que una es universalmente conocida mientras que la otra continúa siendo para muchos un misterio.



NOTAS RELACIONADAS
¿Quién le lavó la cara a Stalin?
11 11 08 |  Cultura y Sociedad
Cuando la URSS "desterró" a Stalin
22 02 06 |  Internacional

EN OTROS SITIOS BBC




 

banner watch listen