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Jueves, 19 de junio de 2008 - 21:12 GMT
Cabinas en peligro de extinción
Anahí Aradas, Londres

Peatón usando el celular frente a cabina telefónica
Las clásicas cabinas rojas británicas condenadas a desaparecer en la era del celular.
Tan famosa como la cerveza o el fish and chips, la cabina telefónica, rojo objeto del deseo de cuantos turistas visitan el Reino Unido, desaparece gradualmente de sus calles.

La compañía telefónica British Telecom (BT) anunció que va a retirar otras 14.000 cabinas en los próximos meses, simplemente porque no dan dinero.

Y es que los 62.000 aparatos que aún quedan en el país lo único que dan es pérdida y la culpa, por supuesto, es del teléfono celular.

Muchos británicos han puesto el grito en el cielo ya que guardan un profundo afecto por este símbolo de su cultura; eso sí, que otro pague la factura.

Para todo menos para llamar

Tarjetas en cabina telefónica.
La mayoría de cabinas han pasado a ser escaparates de las servidoras del sexo.

Muchos utilizan las cabinas rojas, más que para llamar a algún amigo, para comunicarse con alguna de las "amigas" que ofrecen sus encantos en tarjetas omnipresentes en todos los aparatos de la ciudad.

También son últiles si el celular se quedó sin batería, sin crédito o si un chaparrón de lluvia te agarra de improvisto en mitad de la calle.

Pero si a esto añadimos que son las primeras víctimas del vandalismo, mantenerlas se convierte en un mal negocio.

"Es una gran pena" dijo a BBC Mundo un peatón que pasaba cerca de una, "sé que traen muchos problemas, pero tienen que dejar algunas, es como lo de los viejos autobuses".

Sin embargo, David, bastante más joven que el anterior explica "me encantan estas cabinas, es algo muy británico, una parte de la cultura, pero nadie las usa ya y entonces no hay razón para tenerlas más, sólo en los museos".

Famosa entre famosos

Tom Jones
Tom Jones se llevó la cabina telefónica de su calle a su casa de Los Ángeles.

Giles Gilbert Scott diseñó en 1920 el modelo de cabina telefónica que conocemos hoy en día.

Scott, el mismo arquitecto que construyó la estación eléctrica que hoy alberga la galería Tate Modern, escogió el color rojo para fuera a juego con los uniformes del ejército británico.

Desde entonces, son muchas las figuras que han convertido este elemento urbanístico en un símbolo cultural que no hallamos únicamente en Londres, sino hasta en ciudades como Buenos Aires.

El cantante David Bowie, se fotografió dentro de una cabina roja en uno de sus albums más conocidos "Ziggy Stardust" (1972).

Por su parte, el cantante galés Tom Jones fue más allá y compró la que estaba en su calle, para luego embarcarla rumbo a su casa de Los Ángeles.

Las vendo por US$ 2.000. Sé que hay mucha gente las quiere (las cabinas) para ponerlas en su jardín, pubs o restaurantes
John, vendedor de cabinas
"No teníamos teléfono en nuestra casa así que estuve horas en aquel teléfono, muchas de mis conversaciones fueron con Linda, con la que llevo casi 40 años", dijo en su día Tom Jones.

Pero aparte de los famosos hay muchos que empiezan a adquirir estas cabinas como elemento decorativo.

"La vendo por US$2.000" dijo John a la BBC, quien guarda varias en un destartalado almacén de Londres. "Sé que hay mucha gente que las quiere para ponerlas en su jardín, en pubs y restaurantes".

Protestas

Cabina en la isla de Caldey
Esta cabina lleva en la isla 40 años y muchos aún dependen de ella.

La era de la modernidad ha tomado por sorpresa a muchas regiones británicas que aún no gozan de buena cobertura celular.

Los residentes de la pequeña isla de Caldey, habitada mayormente por monjes, están preocupados porque quieren quitarles su única cabina telefónica. Numerosas cartas de protesta se recibieron también desde comunidades rurales con el mismo problema de cobertura.

Sin embargo, por mucho que duela a muchos, poco se puede hacer para que este símbolo británico pase a mejor vida.



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