Ramón Silverio dirige "El Mejunje" un centro cultural en Santa Clara.
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Cuatrocientos delegados de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) debaten sobre el futuro de la creación cultural nacional teniendo como telón de fondo los cambios económicos y sociales que se implementan en el país.
Entre los reclamos de los intelectuales cubanos están recibir mejores remuneraciones por su trabajo y tener acceso a las nuevas tecnologías (internet), ambas cosas limitadas por resoluciones gubernamentales.
Sin embargo, también hay reclamos más generales como el de transformar la televisión cubana en un vehículo cultural y promover valores entre los jóvenes para evitar conductas sociales impropias y la emigración.
Este congreso está siendo seguido con gran atención por los estamentos de poder en Cuba. Al plenario asistieron el presidente Raúl Castro, el vicepresidente Carlos Lage, el secretario ideológico del Partido Comunista, Esteban Lazo. Fidel Castro sigue las sesiones del encuentro en directo por televisión.
Hacia los jóvenes
El promotor cultural y director de teatro, Ramón Silverio, participa como delegado por la provincia de Santa Clara, en el centro de la isla. En declaraciones a la BBC, afirmó que "es un congreso muy serio que discute cosas que afectan a la sociedad cubana".
"Los debates empezaron en las provincias y aquí se constituyeron diferentes comisiones", nos explica. Silverio agrega que él trabaja en el tema de la juventud y afirma: "yo no creo que la juventud esté perdida o deformada, como se quiere hace ver".
Los intelectuales cubanos proponen ampliar los gustos y preferencias de la población.
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"Se está tratando sobre cómo crear vías a través de la educación para llegar a la juventud y la importancia del maestro. También cómo detener ese éxodo de jóvenes, y la forma es crearle condiciones mucho mejores para que trabajen".
Silverio nos explica que una de las dificultades es el envejecimiento que ha tenido la UNEAC "el promedio de edad de la dirección es 60 años, hay pocos jóvenes. El futuro debe ser crecer pero con jóvenes que realmente tengan una obra".
Críticas a la televisión
"La televisión ha sido uno de los temas más debatidos, el papel de la TV y de los medios, que casi nunca reflejan la realidad del cubano, la realidad de nuestra sociedad y cuando lo hacen no lo hacen de forma artística ni atrayente", dice Silverio.
Los intelectuales acusan a la TV oficial de ser banal, de no utilizar el talento nacional y de promover valores ajenos a la cultura cubana, lo cual estaría creando en la sociedad gustos y criterios que los intelectuales cubanos no comparten.
"Parece evidente que se ha producido un desfase entre el proyecto cultural de la revolución y los referentes que establecen para sí mismos amplios sectores del pueblo", dice el informe central del congreso de la UNEAC.
Según los artistas los "referentes culturales" de mucha gente no son los que promueve la revolución.
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El enfrentamiento entre la TV oficial y los intelectuales es viejo. Alfredo Guevara, presidente del Festival de Cine Latinoamericano, dijo a la BBC hace unos años que "lo único que podía hacer la televisión era suicidarse".
Hace unos meses se produjo una sublevación de los intelectuales cubanos cuando la TV presentó a varios censores de los años 70 como glorias de la cultura nacional. Un alud de correos electrónicos provocó una disculpa pública en el periódico oficial.
Paradójicamente, mientras los intelectuales reclaman más producción nacional, el vicepresidente de la TV, Luis Acosta, anuncia la creación de un nuevo canal que transmitirá programas extranjeros durante 24 horas, según informa la prensa nacional.
El acceso a internet
Otro tema importante fue el reclamo del uso de las nuevas tecnologías, entre otros el acceso a internet. El vocero del Congreso, Pedro de La Hoz, reconoció que los artistas tienen limitado el acceso a la red internacional.
A la televisión cubana -oficial- la acusan de banal, de no utilizar el talento nacional.
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Durante años el gobierno cubano culpó al embargo económico de Estados Unidos, que limita el acceso a internet porque obliga a realizar todas las comunicaciones por satélite. Sin embargo, muy pronto estará en funcionamiento un cable submarino entre Cuba y Venezuela y para ese momento parecen prepararse los intelectuales.
El Informe de la UNEAC expresa que "prohibir el acceso a estas opciones, además de que no pasaría de ser un gesto vacío, sólo incrementaría su atractivo, sin prepararnos para la interacción adecuada" con la información que se distribuye en la red.
En el análisis central se sostiene que Cuba enfrenta una guerra promovida desde las nuevas tecnologías de la comunicación y el entretenimiento y reconoce que, en este terreno, "el socialismo ha perdido muchas batallas".
Ramón Silverio afirma que en lo personal le cuesta incorporarse a las nuevas tecnologías "me dieron una PC y aún no sé ni encenderla", dijo riendo, pero agregó que "poder acceder a esas tecnologías nos dará la posibilidad de combatir".