Fue el amor a su hija lo que la llevó a buscar ayuda.
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JK Rowling, autora del best seller Harry Potter, dijo que pensó en suicidarse cuando cayó en depresión tras el fracaso de su primer matrimonio.
Fue el amor a su hija lo que la llevó a buscar ayuda profesional para salir de esa depresión.
"Estamos hablando de pensamientos suicidas, no estamos hablando de 'me siento un poco miserable'", declaró a una revista de la Universidad de Edimburgo.
Rowling, de 42 años, dijo que haber ido a terapia cuando era veinteañera fue algo "absolutamente invaluable".
"Definitivamente he tenido tendencia a la depresión desde una edad temprana", le contó a Adeel Amini, periodista de la publicación.
Una llamada
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Estamos hablando de pensamientos suicidas, no estamos hablando de 'me siento un poco miserable
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"Lo que me hizo enfrentar al hecho de que el estado en que me encontraba no era normal fue mi hija", agregó.
Rowling contó que en aquel entonces pidió una cita con el reemplazo de su doctora, que estaba de vacaciones, y éste le recomendó que hablara con la enfermera si seguía sintiéndose igual.
"Pero dos semanas después, tuve una llamada de mi médico quien había revisado los apuntes de su reemplazo y se alarmó de que me hayan enviado a casa", recuerda la escritora. "A través de ella tuve terapia".
"Ella definitivamente me salvó porque no sé si hubiera tenido el valor de acudir por ayuda dos veces", agregó.
Para la autora, lo más gracioso es que nunca se ha sentido avergonzada de haber sufrido una depresión, al mismo tiempo que hizo un llamado a todo aquel que se sienta deprimido que "vaya y pida ayuda".