Los ganadores del Oscar con Jessica Alba: arriba de izquierda a derecha González, Vargas y Tena.
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Los Oscar que pasan a la memoria colectiva premian a la mejor película, los mejores actores, la mejor banda sonora...
Pero es fácil olvidar que cada año la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood también entrega un Oscar a los mejores logros técnicos.
Claro que estos premios pasan desapercibidos para los focos y las cámaras de televisión de todo el mundo: los galardones se entregan sin pena ni gloria en una ceremonia de bajo perfil, sobre todo comparado con todo lo que suele llegar desde Hollywood.
Hacia la alfombra roja
Y en esta octogenaria edición de los premios, los Oscar técnicos ya se entregaron el pasado 9 de febrero.
Fluidos de Hollywood
El premio técnico de este año, el "Technical achievement Award", tuvo por objeto no una persona sino un programa informático: el Real Flow, que simula el movimiento de fluidos.
Gracias a él pudo fluir la lava desde el Monte del Destino en "El retorno del Rey", de "El Señor de los Anillos". Y también se hicieron otros efectos especiales en conocidas películas como "The Matrix", "300", o "El Código Da Vinci".
BBC Mundo contactó con los creadores de este programa: Víctor González, Ignacio Vargas y Ángel Tena, tres españoles de la empresa madrileña Next Limit, que recibieron el galardón de la Academia después de intentarlo durante tres años.
A continuación les invitamos a conocer el mundo detrás de estos Oscar sin glamour, ya sea escuchando el audio de la entrevista o leyendo extractos de la crónica que Víctor González escribió durante su periplo en Los Ángeles.
Escuche el reportaje de BBC Mundo Hoy
(Víctor González escribió esta crónica para sus familiares y amigos, pero accedió a compartir su experiencia con los lectores de BBC Mundo)
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Para nuestra sorpresa no había fotógrafos en esa entrada (...) así que decidimos hacernos nosotros mismos las fotos sobre la alfombra roja
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La recepción del hotel tenía mucho glamour. Lo primero que hicimos fue buscar la alfombra roja y sí, estaba allí.
Para nuestra sorpresa no había fotógrafos en esa entrada, ya que todos estaban dentro del hotel haciendo entrevistas. Así que decidimos hacernos nosotros mismos las fotos sobre la alfombra roja.
Posteriormente entramos en la sala que habían reservado para la recepción. A todos los premiados nos pusieron una rosa en el ojal para que pudiéramos ser fácilmente identificados.
No vimos a nadie conocido. La verdad, a excepción de la presentadora Jessica Alba, los premios técnicos pasan completamente desapercibidos para el resto de los actores y ninguno famoso se pasó por la gala.
En las paredes de la sala se encontraban varias estatuas Oscar de unos 2,5 metros y varios carteles del evento. La decoración era muy lujosa y estuvimos un buen rato dando vueltas y saludando a algunos conocidos del sector de los efectos especiales. (...)
Por supuesto la cena fue espectacular, hubo de todo: verduras, pasta, carne, pescado, y dulce regado con buenos vinos. Incluso chocolatinas con el símbolo de los Oscar. (...)
Por fin llego el momento, los cuartos en orden de aparición éramos nosotros. Jessica Alba mencionó nuestros nombre (yo soy Victor "Gonsales" por estos lugares), respiramos profundo y salimos a recoger el premio los tres: Ignacio Vargas, Angel Tena y yo.
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Al final nos fuimos vestidos de smoking (...) a pasear por Santa Mónica y tomar una cerveza, mientras la gente nos preguntaba quién se había casado
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Ya habíamos preparado algunas palabras pero los nervios nos traicionaban y cada uno hizo lo que pudo. (...)
Recogimos los tres certificados de mérito técnico y volvimos felices a nuestra mesa. El resto de la velada vino ya rodado. (...)
Más impactante fue hablar con David A. Grafton, una leyenda en la tecnología óptica de los efectos especiales pre-digitales.
Este señor ha estado detrás de los efectos de la primera trilogía de La Guerra de las Galaxias y también trabajó directamente en Blade Runner. Ya es bastante mayor y era una delicia ver recoger su Oscar técnico con la broma "es lo más pesado que he levantado en los últimos años". (...)
La ceremonia acabó, nos hicimos la foto oficial y la gente estuvo alrededor de una hora conversando en el hall hasta que todo acabó hacia las 11 de la noche. (...)
Al final nos fuimos vestidos de smoking los caballeros y vestido de noche las damas a pasear por Santa Mónica y tomar una cerveza, mientras la gente nos preguntaba quién se había casado.
