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Un corte de pelo metódico, casi matemático, totalmente fuera de lugar, y eso te da la idea de como esa era la manera como él (el asesino) llevaba a cabo sus objetivos.
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Se podría decir que éste es uno de los mejores momentos en la carrera profesional de Javier Bardem.
Este actor español, no sólo se hizo recientemente con un Globo de Oro, sino que fue nominado al premio BAFTA británico al Mejor Actor de Reparto por su trabajo en "No country for old men", de los hermanos Joel y Ethan Cohen, que ya ha recibido excelentes reseñas y en la que Bardem comparte honores protagónicos con Tommy Lee Jones.
Bardem interpreta un papel nuevo, diferente a los hechos en otras películas como "Mar Adentro", ganadora del Oscar a la mejor película en Lengua Extranjera en 2004, o "Amor en los Tiempos de Cólera" o en otras películas del realizador español Pedro Almodóvar.
Basada en el novela del escritor Cormac Mccarthy, "No country for old men", narra la historia de Anton Chigurh, un asesino psicópata que aterrorizó el estado de Texas, Estados Unidos durante la década de los 80.
Javier Bardem encarna a ese asesino y según él "la inspiración se encuentra en el mismo libro".
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De lo que habla la película es de esa falta de sentido de la violencia y de cómo la violencia no es el vehículo para conseguir o arreglar una situación.
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"También la manera como los hermanos Cohen quisieron mostrarlo (al asesino), me dieron muy buenas pistas para interpretar este papel", afirma el actor.
Sin embargo, Javier Bardem asegura que fue el corte de pelo que le hicieron en la peluquería, lo que le inspiró para encarnar al asesino psicópata.
"Tuvieron la idea de hacerme este peinado de loco y esto me ayudó tremendamente... un corte de pelo metódico, casi matemático, totalmente fuera de lugar, y eso te da la idea de como esa era la manera como él (el asesino) llevaba a cabo sus objetivos", explica Bardem.
En este caso, el objetivo de Anton Chigurh, el asesino es recuperar el dinero de una venta de drogas que no salió bien.
Violencia
A medida que se va desarrollando la trama, Chigurh comienza a matar sistemáticamente y a eliminar virtualmente a todo aquel que se le cruza por su camino.
Javier Bardem ganó en la categoría de mejor actor secundario por "No country for old men".
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Pero Bardem dice que no disfruta de esta muestra de violencia: "He trabajado como actor durante casi 20 años, y ésta es la segunda película violenta que he hecho".
"En este caso creo que la violencia, no es nada glamorosa", afirma el actor.
"Uno quiere regresar a casa y abrazar a sus amigos, a la familia, y decidir no hacer nada de todo eso, porque de lo que habla la película es de esa falta de sentido de la violencia y de cómo la violencia no es el vehículo para conseguir o arreglar una situación", agrega.
Los críticos de cine aseguran que con "No country for old men", los hermanos Cohen demuestran estar de nuevo en plena forma.
Para Bardem el éxito de la película se debe a su final. El actor dice que es bueno que se deje a los espectadores preguntarse sobre lo que acaban de ver.
"Creo que eso es lo que diferencia una buena película de una película brillante".
"Yo creo que ésta ("No country for old men") es una película brillante, cuyo final te da espacio para ti, es decir, para entender o tratar de ver lo que pasó y qué es lo que hay detrás de esas frases y personajes en lugar de estar manipulado", afirma Bardem.
"Egos y vanidades"
Javier Bardem ha hecho más de dos docenas de películas en su país natal y también ha sido el primer actor español en ser nominado a un Oscar como mejor actor por su papel en "Antes que anochezca" en 2000.
Javier Bardem ya fue nominado a un Oscar por su papel en "Antes que anochezca", dirigida por Julian Schnabel.
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Con tantos premios y nominaciones, no es de extrañar ahora que todos los ojos estén puestos en la próximo gran ceremonia del mundo del cine, los Oscar de Hollywood.
Sin embargo, este actor cree que sería "raro" si lo nominaran de nuevo.
"Obviamente está bien que te reconozcan. Todo el mundo quiere que lo reconozcan. Todos tenemos nuestros egos y vanidades, pero al mismo tiempo todo esto es incontrolable y nunca ha sido el objetivo", asegura Javier Bardem.
"Así que si pasa o no, es algo que uno no puede pensar. Y si finalmente ocurre uno tiene que disfrutarlo y no sentirse presionado", añade.
Pero la presión es inevitable y va mano a mano con el éxito internacional y el escrutinio de la prensa.
Y esto precisamente también hace reflexionar a Javier Bardem sobre la otra cara de ser actor.
"A veces es un trabajo duro, porque uno mismo tiene que ir y promocionarse, y eso es algo especialmente que a mi no me gusta", concluye este actor.