El "Retrato de Suzanne Bloch", de Picasso, está valorado en US$50 millones.
|
Los responsables del Museo de Arte de Sao Paulo, en Brasil, donde esta semana robaron dos cuadros con un valor estimado de más de US$50 millones, admitieron que la colección no estaba asegurada.
Además, reconocieron que existen graves deficiencias en el sistema de seguridad de la institución museística.
Según informaron fuentes del museo, la alarma no estaba conectada cuando robaron el "Retrato de Suzanne Bloch", del español Pablo Picasso, y el "Labrador de café", del pintor brasileño Cándido Portinari, consideradas las dos piezas más valiosas de la colección.
El robo fue perpetrado por tres hombres que forzaron la puerta del moderno edificio, en una operación que duró tres minutos.
Posteriormente, abandonaron las instalaciones con las pinturas enmarcadas.
Sorpresa
La corresponsal de la BBC Jannat Jalil dijo que los responsables de la institución explicaron que en las salas no había sensores de movimiento y que las cámaras de seguridad grabaron imágenes borrosas del robo, al no contar con dispositivo de infrarrojos.
El presidente del museo, Julio Neves, admitió las deficiencias en el sistema de seguridad.
|
El presidente del museo, Julio Neves, admitió las deficiencias en el sistema de seguridad.
Nuestra corresponsal señaló que el hecho de que una colección que contiene obras de pintores como Renoir, Van Gogh o Modigliani no estuviese asegurada ha sorprendido al mundo del arte.
El "Retrato de Suzanne Bloch", de Picasso (1881-1973), un óleo de 65 por 54 centímetros, representa a una cantante que el pintor conoció en París, Francia, a comienzos del siglo pasado, y fue concluido en 1904. Esta obra está valorada en unos US$50 millones.
El "Labrador de café", de Portinari (1903-1962), valorado en unos US$2,5 millones, mide un metro por 81 centímetros y es una composición monumental en la que se destaca un jornalero negro, con campos cultivados al fondo.
La directiva del Museo de Arte de Sao Paulo hizo un llamamiento a la policía brasileña y a la Interpol para que ayuden a rastrear a los criminales y las obras robadas.
El museo permanecerá cerrado mientras se investiga lo sucedido.