Decenas de boxeadores de tres clubes londinenses tomaron parte en "La pelea".
|
En la galería Tate Modern de Londres, la capital británica, se acaba de estrenar un documental sobre el proyecto "The Fight" ("La pelea"), del artista panameño Humberto Vélez.
En julio, Vélez instaló en la Sala de Turbinas de la Tate un cuadrilatero de boxeo, como parte de un trabajo con las comunidades de la zona donde está situada la galería.
Participaron decenas de boxeadores de los clubes Fisher Downside ABC, Fitzroy Lodge ABC y Lynn ABC, del distrito londinense de Southwark, en la rivera sur del Támesis.
La presentación del documental sirvió para evaluar qué impacto ha tenido la colaboración de Vélez y la Tate Modern con los clubes boxísticos.
"En pocas palabras, este proyecto les ha cambiado la vida a muchos de nuestros jóvenes", le dijo a BBC Mundo el entrenador de Lynn ABC, Mick Gregory.
"Antes sólo se veían como deportistas que competían en sus clubes y en campeonatos, pero haber sido invitados a colaborar con una de las principales galerías de arte del mundo los ha enorgullecido porque se han dado cuenta de que se les respeta más allá de los círculos deportivos, como seres humanos".
Efecto estimulante
Gregory confesó que él mismo nunca había puesto sus pies en la Tate antes de su encuentro con Vélez.
Los entrenadores destacaron los lazos establecidos entre sus clubes y la Tate a raíz del proyecto.
|
"Pero ahora valoro mucho a este edificio cerca del cual vivimos. A cada rato le digo a mi esposa que tenemos que venir a ver algo en la Tate Modern", dijo.
"Ojalá que el documental lo pongan en la televisión para que nos ayude a sacar a más jóvenes de actividades peligrosas en las calles y vengan a los clubes de boxeo de sus barrios, donde los recibiremos con los brazos abiertos", añadió.
Otro de los entrenadores, Steve Hiser, del Fisher Downside ABC, le dijo a la audiencia, después de la presentación del filme, que "el boxeo no sólo centra en la preparación de campeones".
"Para nosotros también son muy importantes los chicos que vienen a nuestros clubes, que nunca van a boxear, pero que quieren ser partícipes del efecto estimulante del cuadrilatero".
"El boxeo es un arte, es poesía en movimiento, y por eso esta colaboración con la Tate ha sido tan especial para nosotros", concluyó.
Escuche el informe especial de BBC Mundo Hoy
Vecinos
Un miembro de la audiencia le preguntó a la curadora, Gabriela Salgado, por qué habían decidido invitar a Humberto Vélez a poner en marcha este proyecto.
Humberto Vélez dice que le gusta trabajar con grupos hacia los cuales existe un gran estigma.
|
"Sabíamos que él había trabajado con culturas populares de diferentes países y por eso le pedimos que preparara una obra en la que participaran las comunidades locales", respondió.
"Cerca del 38% de los millones de visitantes que vienen a la Tate Modern son turistas extranjeros".
"Sin embargo, teníamos muy poca interacción con nuestros propios vecinos".
El entrenador Hiser la interrumpió: "Ahora ésta es nuestra galería local".
Un miembro del público les agradeció a los organizadores por "haber extendido nuestras familias, al centrar mayor atención en los clubes de boxeo".
"Pero ustedes también han extendido su propia familia al abrirles sus puertas a sus vecinos", añadió.
En imágenes: Puños y arte en la Tate
Bailarines y un rapero
En "La Pelea" también participaron un rapero, MC Mic Assassin, y bailarines de la compañía de danza callejera Flawless.
Para los bailarines de la compañía de danza callejera Flawless fue "una experiencia extraordinaria".
|
El coreógrafo y director de Flawless, Marlon Wallen, señaló que para los bailarines había sido "una experiencia extraordinaria".
"Nunca habíamos trabajado con boxeadores. Fue muy bueno ir a los clubes y ver lo que están haciendo estos chicos y las muchas cosas que tenemos en común, incluido el amor a la danza", dijo.
Dirección
Alguien le preguntó a Humberto Vélez qué va a pasar con el documental.
"Lo mostraremos en otros países, en galerías, en festivales, porque no sólo trata sobre el boxeo y las comunidades a veces marginadas sobre las que suelo trabajar", dijo el artista panameño.
"También señala en qué dirección se está desplazando el arte, ya que muchas personas quieren tener una mayor participación en el arte y los artistas tenemos que dejar de ser elitistas y condecendientes", explicó.
Cuando cerraban las puertas de la Tate, un señor se le acercó a Vélez y le dijo: "Le tengo que agradecer por cinco días fantásticos que pasé en Liverpool".
"¿Y eso por qué?", le preguntó, asombrado, el artista.
"Antes de ver su proyecto, yo nunca había estado en la Tate Modern, pero me gustó tanto que cuando alguien me dijo que en Liverpool la Tate tiene una filial, tomé un tren y me fui a verla", dijo el hombre, antes de desaparecer en la noche londinense.