El botín ya se encuentra en Estados Unidos.
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Si dos barcos estadounideses "cazatesoros" dejan el enclave británico de Gibraltar, serán detenidos por orden de un tribunal español.
Esta resolución judicial llega en medio de disputas por un valiosísimo tesoro recuperado de los restos de un barco hundido.
La empresa Odyssey Marine Exploration dijo haber encontrado US$500 millones en monedas de plata de una embarcación que naufragó en "el Atlántico".
Un juez en Cádiz le ordenó a la policía que capturara a los barcos si ingresan en aguas territoriales de España, reportaron los medios locales.
Según rumores, el tesoro fue hallado en las costas españolas o estaba en una antigua embarcación de ese país.
"Noticias magníficas"
Los dos barcos "cazatesoros", el Odyssey Explorer y el Ocean Alert, pertenecientes a la firma que tiene base en Florida, están anclados en Gibraltar.
Odyssey dijo que oculta el lugar exacto donde encontró el tesoro por cuestiones de seguridad.
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Pero el botín recuperado de los mares ya voló a Estados Unidos.
Las radios españolas indicaron que la Guardia Civil se movilizó para detener a los barcos, en caso de que den señales de zarpar.
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, opinó que la orden del juez es una "noticia magnífica", y que la armada ayudaría si fuese necesario.
"Las leyes internacionales nos respaldan y si ocurriera algo fuera de la ley, deberán responder, porque lo que es nuestro regresará a España", dijo Calvo.
Hundido, ¿pero dónde?
España lanzó un operativo legal para informarse sobre el naufragio, que ha sido descrito por algunos diarios como el de una nave del siglo XVII encontrada cerca de las costas de Inglaterra.
Los medios españoles han informado que en los últimos meses los barcos de exploración de Odyssey izaron banderas que indicaban que estaban investigando en aguas españolas.
Uno de los cofundadores de Odyssey, Greg Stemm, ha rechazado haber cometido actividades criminales.
Según explicó, Odyssey no aclara la ubicación exacta del barco hundido por cuestiones de seguridad.