Fady y Abby dedican su acto a los niños que sufren por las guerras.
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Entre los bailarines que participan en el Congreso Mediterráneo de la Salsa, en Eilat, Israel, se encuentran Fady Said Shmouni, de Iraq, y Abby Lindenberg, estadounidense, quienes este año dedican su acto a los niños y niñas que sufren a causa de las guerras.
Ellos esperan sensibilizar a la audiencia, siempre, a través de la salsa.
Said, le dijo a BBC Mundo que en su show multimedia la salsa, la ópera, la fotografía y los derechos de los niños y las niñas se fusionan para elevar en una sola voz el sueño de muchos en distintas regiones del mundo: "la paz sí es posible".
Las fotografías forman parte de su presentación.
Para ellos la paz sí es posible.
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En nuestra primera pieza contemporánea, Abby está vestida de blanco, representando el sufrimiento y la pureza de un niño.
Yo aparezco vestido de negro, reflejando la agresividad de la guerra, la pobreza y la ausencia de paz que sufren los niños del mundo de hoy.
De pronto a través de la danza, la saco del escenario con rabia.
Las luces del escenario se apagan, y junto con las voces líricas se proyectan fotografías de niños en blanco y negro.
Todas las imágenes de los pequeños tienen diferentes contextos.
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Los niños y niñas no deberían sufrir porque ellos son nuestro futuro
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Son cuatro secciones continuas y cada una representa un tema distinto:
Primero, la guerra.
Segundo, el conflicto.
Tercero la pobreza.
...y concluimos con la felicidad y la esperanza.
Estas imágenes están acompañadas de frases contundentes como:
"Los niños y niñas no deberían sufrir porque ellos son nuestro futuro".
"Cuando el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional, si tenemos la valentía para cambiar, podemos hacerlo un día a la vez".
"Vamos a promover la paz a través de la salsa".
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Para cerrar el último clip, usamos el siguiente mensaje:
Vamos a promover la paz a través de la salsa.
Esta frase es el propósito de nuestra presencia en Israel y así queremos mostrar nuestro amor por la salsa.
Por último las luces se encienden una vez más y entramos en escena con otro vestuario, más moderno, y mostramos en vivo que este ideal sí es posible.
