Dan Brown publicó su famosa obra en 2003.
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El Tribunal de Apelaciones de Londres dictaminó que Dan Brown, autor de "El Código Da Vinci", no copió ideas de un trabajo anterior a su ampliamente vendida novela.
Michael Baigent y Richard Leigh, quienes aseguraban que algunos temas de su obra The Holy Blood and the Holy Grail, fueron plagiados por Brown, enfrentan ahora una cuenta de servicios legales por US$6 millones.
En abril de 2006, el Tribunal Supremo británico había dictaminado que el escritor estadounidense Brown no había copiado el trabajo de los dos autores.
El Código Da Vinci, publicado en 2003, ha vendido más de 40 millones de copias.
El libro de Baigent y Leigh, publicado en 1982, ha vendido cerca de 2 millones de copias en todo el mundo, y fue un best seller cuando fue lanzado inicialmente.
En un comunicado emitido luego del rechazo de la apelación, los coautores dijeron estar decepcionados por el fallo.
"Creímos, y todavía creemos, que los autores de libros que no son de ficción sufrirían y perderían el aliciente para llevar a cabo investigaciones exhaustivas, si se encontrase que cualquier autor podría tomar las ideas de otro, transformarlas y empaquetarlas de nuevo, para después venderlas", afirmaron.
Ambos libros exploran la idea de que Jesús y Maria Magdalena tuvieron un hijo, y que sus descendendientes todavía existen.
Apelación
Los autores enfrentan una cuenta legal millonaria.
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Pese al fallo emitido el año pasado por el Tribunal Supremo, sentenciando que Brown no había violado derechos de autor, Leigh y Baigent decidieron insistir con una apelación, manteniendo su afirmación de que Brown había tomado aspectos cruciales de su libro.
Esa instancia judicial le otorgó a Random House, la editorial que publicó ambos libros, los costos de la apelación, estimados en US$600.000.
Brown no estaba presente en el tribunal cuando el fallo fue anunciado.
Gail Rebuck, jefe de Random House, dijo que "reclamaciones mal dirigidas como la que hemos enfrentado, y la apelación, no son buenas para los autores ni son buenas para los editores".
"Pero nos agrada que el Tribunal de Apelaciones haya confirmado el fallo original y que, una vez más, el sentido común y la justicia hayan prevalecido", añadió.