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Gabriela Torres
Barcelona, España
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A la hora de hacer música en Ojos de Brujo lo único que haces es ver otras influencias y tamizarlas con tu propia identidad
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Techarí, el nombre de su tercer álbum, es quizás la palabra que más se acerque a una definición de Ojos de Brujo.
Techarí, en lengua gitana (caló) significa "libre". Libres para escribir las canciones, para decidir los conciertos a los que quieren asistir, las giras mundiales que deseen realizar y el ritmo de la producción de discos que consideren tener.
Mantener esa libertad no es fácil para las 18 personas que conforman Ojos de Brujo, debido a que han tenido que renunciar a jugosas propuestas de sellos disqueros, de importantes marcas de refrescos y decirle "No" a los festivales promocionados por grandes multinacionales.
A cambio han participado en festivales de Jazz, Rock y World Music en Estados Unidos, han estado en el festival de Glastonbury, en el Reino Unido, en el festival de Jazz de Montreal y han realizado varias giras por Latinoamérica, entre otras actividades.
Así, poco a poco, han ido ganando adeptos a esos ritmos de flamenco "ahiphopados", como ellos mismos lo definen, con un tanto de rumba catalana y otro tanto de música de todas partes del mundo.
Multiculturalidad
Ojos de Brujo es el reflejo de la multiculturalidad que hay en los barrios de clase media baja de Barcelona.
Barrios que en antaño fueron fundados por los andaluces que migraban con sus costumbres y su música a las comunidades del norte de España en busca de trabajo y mejores condiciones de vida.
Barrios que hoy en día están siendo ocupados por inmigrantes que llegan con sus costumbres y su música de Latinoamérica, Asia, África o Europa del este.
Esta mezcla de culturas hace que "se cree una realidad paralela a la que hay en otras partes de la ciudad", le explica a BBC Estudio 834 Ramón Jiménez, el guitarrista y "corazón" de Ojos de Brujo.
Conciencia social
Ramón, un gitano que habla con pasión de los barrios de la periferia, de sus raíces y de lo que ha conseguido hasta ahora con la agrupación, aclara que haber crecido en esos barrios humildes y al mismo tiempo tan multiculturales hace que inevitablemente tengan una conciencia social.
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No tenemos un punto de vista omnisciente donde ves a unos elementos que hacen algo, sino que tu te sientes parte de eso y es parte de tu propia realidad
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"No tenemos un punto de vista omnisciente donde ves a unos elementos que hacen algo, sino que tu te sientes parte de eso y es parte de tu propia realidad".
Ramón agrega que ellos lo único que hacen "es vivir en primera persona lo que nos motiva, lo que nos gusta, lo que nos disgusta y lo que deseamos también".
Por eso, parte de la agenda de presentaciones la dedican a conciertos benéficos de diversas ONG y, cuando se van de gira, a ofrecer talleres de música.
Música
Esas vivencias se ven reflejadas en la cadencia de sus canciones, como le dice a BBC Estudio 834 Dj Panko, pues para él han tenido influencias "tanto norteafricanas como latinoamericanas, hindúes, inglesas de la música electrónica, como toda la influencia que nos llega de afuera... nosotros aquí lo que podíamos tener nuestro era el flamenco".
"Yo soy gitano", le interrumpe Ramón. "Aquí en España, sobretodo el pueblo gitano ha capitalizado mucho el flamenco. Con lo cual también forma parte de mi propia identidad.
"A la hora de hacer música en Ojos de Brujo lo único que haces es ver otras influencias y tamizarlas con tu propia identidad", aclara.
Esta "identidad" también se ve reflejada en sus letras urbanas, canallas y al mismo tiempo optimistas.
... y letra
Panko explica que "Marina (la voz e imagen de la agrupación) es la que tiene el don de escribir mucho de lo que nosotros pensamos. Ella tiene el don de reflejar ya no sólo lo que nosotros pensamos sino lo que siente y vive mucha gente de la calle.
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Si este mundo está perdío y no encuentras la razón, báilate una buena rumba, pero no 'pa olvidar, sino 'pa llevarlo mejor
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"Marina tiene el don de hacer esto sin que la realidad social de la que habla vaya a ser un peso sobre la persona", agrega este DJ que nació en el casco antiguo de Barcelona, junto al teatro Liceo, una zona que en los años 80 estuvo marcada por bandas urbanas, que ha sido el sitio favorito de los bohemios, pero también del intercambio de drogas y prostitución.
"Hay una letra de Marina que dice: 'si este mundo está perdío y no encuentras la razón, báilate una buena rumba, pero no 'pa olvidar, sino 'pa llevarlo mejor'", comenta Ramón.
Vengue, barí, techarí
La esencia de Ojos de Brujo está reflejada en los nombres de los tres discos que han producido hasta ahora.
El primero, 'Vengue', que en caló significa duende, es para los integrantes de la agrupación ese duende que está en la música, que llega, te atrapa y te enamora.
El segundo lo llamaron 'Barí', que significa joyita, porque eso fue lo que significó para estos artistas, debido a que fue el fruto del primer proyecto de autogestión, cuando decidieron ser autónomos y no depender de los grandes sellos disqueros para salir adelante en el mundo de la música.
Y al tercer disco lo bautizaron 'Techarí', que significa libre, "porque es una declaración de intenciones. Significa que un proyecto fuera de la industria, hecho con nuestras propias manos, aún está vivo", cuenta Ramón, quien agrega que se podría construir una frase con las tres palabras.
"Algo así como 'el duende está en la esencia de ser libre'".