Los críticos señalan que los propios conciertos dejarán una profunda "huella de carbono" .
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Los conciertos Live Earth llegaron a su fin, con la cortina cayendo en Nueva Jersey, Estados Unidos, y en Río de Janeiro, Brasil.
Estrellas del rock en varios puntos del globo tocaron ante cientos de miles de personas para crear conciencia sobre el cambio climático.
Los megaconciertos "verdes" tambien se realizaron en Washington, Johannesburgo, Londres, Hamburgo, Tokio, Shanghai y Sidney.
Los Live Earth fueron ideados y organizados por el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, como parte de su campaña para intentar "curar al planeta".
Gore se dirigió a la multitud al final del evento en Nueva Jersey, urgiendo a la audiencia a actuar para salvar el planeta.
"Huella de carbono"
Cada uno de los conciertos duró 24 horas. Más de 150 artistas se adhirieron al proyecto, entre ellos Black Eyed Peas, Shakira y Phil Collins, pero también una banda de científicos que se sumaría desde su base en la Antártida.
Los críticos de la iniciativa señalaron que los maratones musicales de 24 horas en siete continentes dejaron una "huella de carbono" muy significativa, en alusión a los vuelos realizados.
El dióxido de carbono -o CO2- es un gas que se cree produce el "efecto invernadero", que a su vez provoca el cambio climático.
Con la herencia de los Live Aid y Live 8, el Live Earth tiene como meta persuadir a fanáticos y líderes políticos de lo imperioso que es cuidar el medio ambiente.
El "Live" verde
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Conciertos de Live Earth
Río de Janeiro
Londres
Tokio
Hamburgo
Sidney
Johannesburgo
Shangai
Nueva Jersey
Washington
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Al Gore, quien se presentó en forma de holograma en la apertura de la versión del evento en Japón, dijo que el Live Earth es el comienzo de una campaña de tres a cinco años que pretende presionar a los gobiernos de los países ricos para que firmen en 2009 un tratado para reducir las emisiones de CO2.
A su causa se adhirieron unos 40.000 espectadores en el concierto Aussie en Sydney, 10.000 más en el estadio Makuhari Messe en las afueras de Tokio y otros tantos desde las escaleras de la Torre de la Perla Oriental en Shangai.
En Hamburgo, el público desafió la lluvia y disfrutó de la música de la colombiana Shakira.
Por su parte, Génesis abrió la cita en el estadio de Wembley, en Londres. Allí, ante más de 70.000 fanáticos, también cantaron Madonna y los Red Hot Chili Peppers.