Los delegados recibirán, entre otras cosas, la posibilidad de quitarse las arrugas.
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Los delegados de la reunión anual del FMI en Singapur podrán arreglar complicados temas financieros... sin fruncir el ceño.
El Hospital Raffles de Singapur quiere que los 16.000 delegados de la cumbre y sus parejas tomen un momento para mejorar su apariencia, en lugar de angustiarse y, en el proceso, arrugarse.
Para atraer a los economistas serios e incentivar el turismo médico de la ciudad, la empresa redujo sus precios y cortó en un 10% el costo de las inyecciones de Botox y también de los exámenes de salud.
Los tratamientos de Botox son muy populares entre los consumidores de EE.UU. y Europa pues remueven temporalmente las arrugas paralizando los músculos faciales.
En Singapur se reúnen delegados del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial para llevar a cabo sus reuniones anuales, que comienzan el 19 de septiembre.
"Muchos delegados vienen de países del primer mundo como Europa o Estados Unidos, donde los tratamientos pueden llegar a ser muy caros", dijo un portavoz del hospital.
Por ello, la oferta del Hospital Raffles incluye las inyecciones de Botox, a un costo de US$100 dólares, precio que también cubre los exámenes de salud que pueden costar hasta US$900.
Aproximadamente 200.000 personas al año acuden a los servicios médicos de Singapur, y más de la mitad llegan desde Indonesia.