Las autoridades de la ciudad china de Jinggang enfrentan un dilema moral y uno histórico: qué hacer con un antiguo prostíbulo que está a punto de desplomarse.
A las autoridades chinas les preocupa el aumento de la prostitución.
|
Según la prensa estatal china, la mayoría de los funcionarios de la municipalidad consideran que el edificio, construido en 1733, tiene un alto valor histórico y se debería restaurar.
Pero algunos residentes de Jinggang, en la provincia central de Hunan, dicen que, como la prostitución está prohibida en el país, la edificación, conocida como Hongtaifang, debe ser demolida.
Xiao Yisheng, un profesor universitario retirado, señaló que el prostíbulo era un lugar "donde las mujeres eran humilladas en la antigua sociedad" y que su restauración "podría verse como una forma de promover la prostitución", según la agencia de noticias Xinhua.
Sin embargo, la agencia china también citó a un graduado universitario, Tan Feng, quien dijo que su reacción al visitar el burdel fue diferente: "Cuando entré al prostíbulo, recordé que era un lugar donde los antiguos se permitían tener placeres sensuales".
Prostitución frecuente
Para muchos, el debate va más allá del tema de la prostitución y tiene que ver con la práctica de destruir edificaciones antiguas para levantar, en su lugar, modernos bloques de apartamentos o supermercados.
 |
Demoler un edificio antiguo no tendrá ningún efecto en evitar la prostitución
|
"Demoler un edificio antiguo no tendrá ningún efecto en evitar la prostitución", escribió un lector del sitio web Beijing Qingnian Bao de la Liga de Jóvenes Comunistas.
Aunque la prostitución está prohibida en China, no deja de ser un fenómeno frecuente en las grandes ciudades.
En los últimos meses, las autoridades sanitarias han insistido en la necesidad de educar más a las prostitutas en el uso de condones para evitar la transmisión del SIDA y de otras enfermedades.
Desequilibrio de géneros
Esta semana, la Comisión Estatal de Población y Planificación Familiar advirtió que la prostitución y los crímenes sociales podrían aumentar en el futuro, debido al creciente desequilibrio de géneros en China.
Como por ley la mayoría de las parejas sólo pueden tener un hijo, y tradicionalmente se prefiere a los varones, los abortos de fetos femeninos son comunes en muchas partes del país.
La comisión señaló que, al ritmo actual de 119 niños nacidos por cada 100 niñas, dentro de 15 años unos 25 millones de hombres podrían no encontrar esposas.