Hasta una asociación para la defensa del burro pide que se quite la acepción del animal como sinónimo de ignorante.
|
La Real Academia Española es considerada, si no la más, sin duda una de las mayores autoridades de la lengua española. Su diccionario es algo así como la Biblia del español.
Pero hay grupos que están muy enfadados con la Real Academia, porque dicen que ciertas definiciones en su diccionario son realmente ofensivas.
Entre estos grupos se encuentran gitanos, homosexuales, judíos y gallegos.
Todos ellos, de una manera u otra, sostienen que algunas definiciones del diccionario de la RAE promueven el prejuicio racial.
Por ejemplo, una asociación de mujeres gitanas en España se ha quejado porque una de las definiciones que aparece en el diccionario para la palabra gitano, dice: aquel que estafa u obra con engaño.
La Federación Española de Comunidades Judías también se quejó de una acepción que recoge la RAE de la palabra sinagoga.
El diccionario define a sinagoga, entre otras acepciones, como una reunión para fines que se consideran ilícitos.
Contra los burros
También los gallegos están bastante enojados, ya que gallego aparece como sinónimo de tonto.
Los homosexuales no se quedaron atrás y a algunos grupos les ha molestado que se defina al vocablo marica como hombre afeminado, y de poco ánimo y esfuerzo.
 |
Según los defensores del diccionario de la RAE, lo que la academia hace es fotografiar la realidad de la lengua, no crearla
|
Estos grupos han denunciado abiertamente a la Real Academia Española y exigen que, en la próxima edición de su diccionario, quite las acepciones consideradas racistas o peyorativas.
Según los defensores del diccionario de la RAE, lo que la academia hace es fotografiar la realidad de la lengua, no crearla.
Y agregan que si bien una de las definiciones de sinagoga es "reunión para fines que se consideran ilícitos", se aclara que se trata de una acepción peyorativa de la palabra, y también se la define como congregación o junta religiosa de los judíos.
Lo mismo sucede con gallego, marica y gitano. Los defensores del diccionario agregan que otras denuncias son simples disparates, como la de una asociación para la defensa del burro que pedía que se quitase la acepción del animal como sinónimo de ignorante.