Protegidos por el relativo anonimato de una pantalla...
|
Infidelidades eran las de antes. La gente cometía o no cometía adulterio, que era pecado mortal y generaba culpa, remordimiento, confesiones, penitencias y divorcios.
Con el internet las cosas se han complicado y hoy asistimos a lo que se está llamando la "infidelidad emocional".
Por ejemplo, enviar un mensaje a una compañera o compañero de trabajo elogiando su vestuario, corte de pelo o preguntándole por qué tenía esa sonrisa tan deliciosa esta mañana.
Usted me dirá que esto es comunicación inocente con otro ser humano al que vemos todos los días y no tiene nada que ver con ningún tipo de infidelidad.
Y muy probablemente tenga razón. Pero, yo pregunto, ¿le ocultaría ese correo electrónico a su pareja? ¿Le molestaría saber que su pareja envía un correo electrónico similar a otra persona?
 |
Entre el simple flirteo y la infidelidad existe la misma relación que entre el noviazgo y la boda: uno lleva al otro, aunque no necesariamente
|
Si la respuesta a ambas preguntas es sí, usted ha ingresado en lo que los especialistas llaman la infidelidad emocional.
Esto por varias razones. Entre el simple flirteo y la infidelidad existe la misma relación que entre el noviazgo y la boda: uno lleva al otro, aunque no necesariamente.
Es decir, usted puede flirtear y no pasa nada. Pero el juego tiene sus riesgos porque puede ser muy divertido y convertirse en un hábito emocionalmente más necesario que la sonrisa de su esposa o marido.
Apoyo electrónico
Todo acelerado por un segundo factor: el mundo del correo electrónico.
Si usted prefiere la comunicación electrónica a hablar con su pareja está al borde del "affaire" emocional.
|
Protegida por el relativo anonimato de una pantalla, gente que apenas se conoce envía mensajes con claras alusiones sexuales que tardarían semanas o meses en expresarse en la comunicación cara a cara.
En todo caso los especialistas proponen un test de seis preguntas para ver si usted es emocionalmente infiel:
En resumen, si usted prefiere la comunicación electrónica para discutir sus problemas matrimoniales, personales, profesionales y emocionales a la conversación en casa con su pareja está al borde del affaire emocional.
La cosa se torna definitivamente en un adulterio de este tipo, claro, sin sexo, si usted tiene fantasías o jamás mostraría a su pareja u otra persona, los mensajes electrónicos en cuestión.
Complicada la vida moderna, ¿no es cierto?