La ministra de Cultura de Austria acordó este martes devolver cinco cuadros de Gustav Klimt a la heredera de una familia judía que tuvo que huir del país durante la Segunda Guerra Mundial.
"Adele Bloch-Bauer I" era uno de los cuadros en disputa.
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Las pinturas, cuyo valor asciende a por lo menos US$150 millones, estuvieron en el centro de una batalla legal entre Austria y la heredera, María Altmann, desde 1998.
El lunes, una corte de arbitraje en Viena, la capital austriaca, dictaminó que las obras, que se encuentran en la galería Belvedere de esa ciudad, deben ser restituidos a la heredera.
Altmann, de 89 años de edad y residente en California, Estados Unidos, dijo que los cuadros habían sido robados por los nazis a su familia.
En 2004 el Tribunal Supremo de Estados Unidos había dictaminado que Altmann podía entablar una demanda legal contra el gobierno de Austria y su galería nacional en relación con los valiosos cuadros de Klimt.
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Me gustaría que los retratos permanezcan en Austria
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Cuando se dio a conocer el dictamen del tribunal vienés, Altmann declaró que le gustaría que las pinturas permanezcan en Austria.
Por su parte, el director de la galería Belvedere, Gerbert Frodl, dijo a la agencia de noticias austriaca APA que su museo estudiará la posibilidad de adquirir algunas de las obras.
Testamento
La ministra de Cultura, Elizabeth Gehrer, declaró que la orden del tribunal se respetará y propuso que se le permita a su país continuar exhibiendo los cuadros como tesoros nacionales.
Según ella, su ministerio está considerando cómo mantener por lo menos dos de las obras más conocidas en Austria, pero aseguró que no se podrían comprar debido a su elevadísimo valor.
Adele Bloch-Bauer había pedido a su esposo que legara las obras a la galería.
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Las pinturas incluyen un famoso retrato que Klimt hizo de una tía de Altmann, Adele Bloch-Bauer.
Cuando Adele murió en 1925, dejó un testamento en el que pedía a su esposo, Ferdinand Bloch-Bauer, que al él morir legara las obras a la galería nacional austriaca.
Pero cuando los nazis llegaron al poder en 1938, él y su sobrina tuvieron que huir del país para salvar sus vidas.
En abril de 2005, Altmann formó parte de un grupo que recibió US$21,9 millones de un fondo de un banco suizo establecido para compensar a los herederos de las víctimas de los nazis.
Su familia tenía importantes acciones en una refinería de azúcar austriaca antes de la Segunda Guerra Mundial, pero sus ahorros fueron confiscados de un banco suizo por los nazis.
El caso de los cuadros de Klimt podría tener serias repercusiones y sentar precedentes para demandas similares.