Teresa Anderson (der) no quiso recibir los US$15.000 de los padres de los quintillizos.
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Una pareja de mexicanos la contrataron como vientre de alquiler para gestar a su hijo. Pero cuando supo que eran quintillizos, no les quiso cobrar.
Ocurrió en Phoenix, Arizona, Estados Unidos, donde el miércoles 26 de abril Teresa Anderson dio a luz a Enrique, Javier, Víctor, Jorge y Gilbert, tras 33 semanas y dos días de embarazo.
La joven madre subrogante, de 25 años, se recupera de la cesárea y afirma que está lista para tener más hijos.
Bendición
Mientras, los padres naturales de los quintillizos, Enrique Moreno y Luisa González, están felices de la vida.
Pero son trabajadores y ahora tendrán cinco bocas que alimentar. Por eso Teresa se solidarizó con ellos, y rechazó el pago pactado US$15.000.
Los bebés pesaron en promedio entre 1,5 y 1,6 kilogramos. Salvo uno que tiene problemas en el corazón y que tendrá que ser operado, los demás se encuentran en buen estado.
Deberán pasar un mes en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Banner del Buen Samaritano en la ciudad de Arizona antes de ser dados de alta.
Récord subrogante
Teresa se recuperó de la cesárea y dice querer tener más hijos.
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Más allá de la anécdota, el caso de los quintillizos de Arizona también es un hito para la ciencia.
Aunque no hay registros del número de hijos que han tenido madres subrogantes, los médicos consideran que se puede tratar de un récord.
En estos casos, se suele implantar más de un óvulo de la madre natural fecundado por el padre, con la esperanza de que al menos uno se adhiera al útero y se geste el feto.
Teresa recibió cinco óvulos fecundados y los cinco se desarrollaron.
"Ella está feliz, sonriente, aliviada", dijo su marido poco después del parto.
En tanto, el padre de los quintillizos, que emigró de México hace 16 años, dijo que seguramente había una razón para que fuesen cinco.
Admitió que el desafío económico será grande, además de tener que ingeniarse cómo va a ser con su casa de tres habitaciones en Gilbert, Arizona.
"Haremos lo mejor que podamos. Sé que Dios nos va a ayudar", comentó.