La maestra de García Márquez dejó un testamento de ocho páginas, sin firma ni fecha. (Gentileza El Tiempo)
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A los 96 años de edad murió la profesora que enseñó a leer y escribir al escritor colombiano Gabriel García Márquez.
Rosa Helena Fergusson Gómez, quien fue maestra del novelista hace 70 años en el Instituto Montessori de Aracataca, falleció de un infarto en su casa de Medellín.
La mujer que el autor de "Cien años de Soledad" recordaba como la maestra de su vida, dejó bajo su cama un testamento de ocho páginas, sin firma ni fecha.
Párrafos marcados
La menor de sus siete hijos, Marcela Acuña, le dijo al diario colombiano El Tiempo que cuando el Premio Nobel de Literatura "la nombraba en sus libros, ella se sentía muy feliz".
"Era una mujer muy alegre y a pesar de sus años, siempre nos hizo reír", dijo la hija.
El Premio Nobel de Literatura la recordaba como la maestra de su vida.
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Rosa Fergusson, hija de un británico y una colombiana, siempre manifestaba su orgullo por haber sido profesora de un alumno tan ilustre.
"Nunca dejó de leer un libro de García Márquez. Conservaba toda la colección en su casa, con los párrafos marcados donde aparecía su nombre", señalaron sus familiares.
Con todo, la vida parece no haber sido tan fácil para la maestra.
En 1993 salió a la luz pública que vivía una historia parecida a la del protagonista de la novela "El Coronel no tiene quien le escriba", al enviar cartas a presidentes y ministros solicitando una beca y una casa para su hija.
Pero al igual que el personaje de la novela, las cartas nunca recibieron respuesta.
Las cenizas de la profesora Fergusson serán esparcidas -según su deseo- en el Océano Atlántico.