El fútbol callejero como complemento al fútbol asociado puede ayudar a reducir la violencia juvenil, unir comunidades y reconciliar grupos en conflicto.
Esto al menos es lo que sostiene la organización Fútbol Callejero Mundial (con sede en Alemania) que trabaja junto con "El Golombiao" -un programa del gobierno de Colombia-, y que organizó en la ciudad de Medellín un encuentro internacional de jóvenes deportistas.