En áreas rurales se ocultan los nacimientos para evitar multas.
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El país más poblado del mundo, China, recibió el nacimiento de su ciudadano número 1.300 millones, tras 30 años de medidas de control de natalidad.
El bebé nació este jueves en un Hospital de Pekín. Su padre, trabajador en una aerolínea, afirmó lleno de regocijo que su hijo será bendecido.
Pero mientras la televisión estatal china alaba la política del "hijo único" -una medida para frenar el crecimiento demográfico e incrementar la productividad del país- otros grupos la critican por considerarla "coercitiva y draconiana."
Los medios de comunicación estatales celebran que se llegó a la cifra cuatro años después de lo esperado.
Peligros
Los planificadores no son tan optimistas. Unos 1.300 millones de habitantes pueden provocar una inmensa presión en la economía, la sociedad, los recursos y el ambiente, señaló un funcionario al rotativo China Daily.
A pesar de defender la medida, el diario admite que la política del "hijo único", ha sido implementada de manera errónea en algunos lugares.
El crecimiento demográfico amenaza con dejar a millones de hombres solteros.
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No se dan detalles sobre este aspecto, pero grupos de derechos humanos desde el exterior aseguran que las autoridades chinas obligan a las mujeres a abortar, sobre todo niñas, pues tradicionalmente se prefiere a los varones.
De esta forma, el "gigante asiático" no sólo presenta la mayor desproporción entre géneros, con 119 hombres por cada 100 mujeres, sino que podría verse amenazado por el envejecimiento de la población.
El futuro
La Comisión Estatal de Planificación informó que la media de niños por familia ha pasado de 5,8 en 1970 a 1,8 en la actualidad.
Unos 16 millones de chinos nacieron en 2000, lo que representa la mitad de la población de Canadá y tres veces la de Dinamarca, según las autoridades.
El ritmo de crecimiento poblacional se calcula en 10 millones por año.
En 2030 la población de China será de 1.460 millones.