Rushdie cree que el Corán debe ser visto como documento histórico.
|
El escritor británico Salman Rushdie cree que el Islam debe reformarse, para evitar el aislamiento que lleva a personas jóvenes a cometer atentados.
Según Rushdie, es necesaria una interpretación más amplia del Corán que reemplace "los dictados literales y dogmas estrechos" del actual pensamiento musulmán.
El autor reconoce que el Islam tradicional engloba un espectro amplio de puntos de vista, pero insiste en que las visiones van desde las ideas civilizadas de millones de personas a las certezas de los más conservadores.
Rushdie tuvo que esconderse por varios años, después de que el fallecido líder espiritual iraní Ayatolá Jomeini emitió una fatua o ley islámica en 1989 que ordenaba su ejecución.
El Ayatolá lo acusó y condenó por blasfemia por varios pasajes de su libro "Los Versos Satánicos".
La fatua fue levantada posteriormente, pero algunos grupos conservadoras iraníes la renovaron.
Perfil de un atacante
 |
Lo que se necesita es un paso más allá de la tradición. Un movimiento de reforma para llevar los conceptos básicos del Islam a la edad moderna
|
En su columna para el diario "The Times", Rushdie dice que la línea dura del Islam causa el aislamiento de las comunidades de la diáspora musulmana.
Rushdie afirma que en Leeds -la ciudad de donde provenía la mayoría de los sospechosos de los atentados en Londres- muchos de los miembros de la comunidad musulmana tradicional "viven su vida apartados, introvertidos, cercanos a la segregación del resto de la población".
El escritor argumenta que este aislamiento les permitió cruzar la frontera moral y causar la muerte de más de 50 personas.
"Lo que se necesita es un paso más allá de la tradición. Un movimiento de reforma para llevar los conceptos básicos del Islam a la edad moderna", dice Rushdie.
El escritor propone que los musulmanes estudien el Corán y los libros religiosos como productos de un lugar y un momento específico en la historia.
Su argumento central es que las leyes promulgadas durante el Siglo VII pueden ser reinterpretadas de manera legítima para que cubran las necesidades propias del Siglo XXI.