El tercer torneo de tenis de Grand Slam de la temporada, el famoso y ponderado Wimbledon, está a punto de comenzar una vez más.
Pese a las interminables discusiones al respecto, para los actores principales (es decir los tenistas, los aficionados y la prensa), Wimbledon es único e inigualable.
Fue simplemente descender del tren subterráneo que, proveniente de la zona céntrica de la ciudad, se detuvo en la estación Southfields para que la adrenalina comenzara su increíble efecto en nuestro ánimo.
Y ello porque la plataforma que normalmente brinda una imagen repetitiva y similar a tantas otras, en esta oportunidad introduce al recién llegado en la atmósfera del certamen.
Revestida de una alfombra verde, con plantas y elementos idénticos a los del All England Lawn Tennis and Croquet Club, se tiene la sensación de ya estar en éste.
Ante las circunstancias, inmediatamente apareció la pregunta: ¿qué sucederá este año sobre la superficie para algunos tan querida y tan a su medida y para otros -la mayoría- tan difícil como el césped?
Federer, el rey actual
El suizo Roger Federer, número uno del mundo y campeón aquí en 2003 y 2004, es el gran favorito para adueñarse del título por tercer año consecutivo.
El último tenista en obtener similar hazaña y aún mejorarl fue el estadounidense Pete Sampras, ganador en forma consecutiva desde 1997 hasta 2000.
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De alguna manera Wimbledon es mi segunda casa. Es muy especial... hasta oler el pasto resulta de mi agrado
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Para impedírselo, estarán ante todo el australiano Lleyton Hewitt, campeón de Wimbledon 2002, el estadounidense Andy Roddick, finalista el año pasado, y el ruso Marat Safin.
Queda la duda sobre lo que podrá generar el reciente campeón de Roland Garros y actual sensación del tenis, el español Rafael Nadal.
Federer llega con mucha confianza a la versión 2005 del certamen que le ha dado hasta el presente las mayores satisfacciones en su carrera, habiéndolo ganado incluso como juvenil.
"De alguna manera Wimbledon es mi segunda casa. Es muy especial... hasta oler el pasto resulta de mi agrado", dijo el tenista suizo.
"Creo que llego a este torneo con mucha más calma y serenidad que en los últimos años, por lo que pienso que puedo ganarlo nuevamente", agregó.
¿Podrá Sharapova?
La adolescente rusa Maria Sharapova, de 18 años, fue la gran sorpresa en 2004 al apoderarse de la corona de Wimbledon.
Sharapova fue la gran sorpresa en 2004.
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Para ello dejó en el camino, entre otras, nada menos que a las estadounidenses Serena Williams y Lindsay Davenport.
Estas últimas intentarán ahora cambiar las cosas, pero sin duda también dirán lo suyo las belgas Justine Henin-Hardenne, reciente campeona de Roland Garros, y Kim Clijsters.
Debe mencionarse además a Venus Williams, las rusas Svetlana Kuznetsova y Elena Dementieva y Amelie Mauresmo, siempre en deuda al no haber ganado hasta el presente ningún Grand Slam.
Los latinoamericanos
Aquí verdaderamente todo cambia respecto del reciente torneo de Roland Garros.
Hasta el presente son muy pocos los tenistas latinoamericanos que han podido destacarse sobre el césped.
Nalbandian, ¿la esperanza latinoamericana?
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Uno de ellos, el argentino David Nalbandian -perdedor ante el australiano Hewitt en la final 2002-, no atraviesa por su mejor momento pero es de esperar que recupere su nivel aquí.
Su compatriota Guillermo Cañas, quien alcanzó los octavos de final en 2001 y fue reciente semifinalista en Halle, volvió a resentirse en su muñeca izquierda y no se presentará.
El chileno Fernando González fue eliminado en tercera ronda en 2004, pero su nivel actual permite suponer que puede mejorar ese resultado o al menos igualarlo.
Y entre las mujeres, la argentina Paola Suárez, de muy buena actuación en 2004 cuando alcanzó los cuartos de final, no participará este año por una lesión en su cadera.