Tras permanecer cerrado por obras de renovación durante casi tres años, el teatro de ópera más famoso del mundo, La Scala de Milán, reabrió sus puertas este martes.
Milán prácticamente se paralizó ante esta esperada reapertura.
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Para tan importante velada fue escogida la ópera "Europa Riconosciuta", de Antonio Salieri, obra presentada en la inauguración del teatro en 1778.
Milán prácticamente se paralizó ante esta esperada reapertura.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y siete de sus ministros, acudieron a La Scala, junto a personalidades de diversos ámbitos, desde poderosos empresarios e importantes diseñadores de moda como Giorgio Armani hasta la leyenda del cine Sofía Loren.
Miles de simpatizantes de la ópera se congregaron fuera del teatro para observar en pantallas gigantes la función, que incluso fue proyectada en la prisión de la ciudad.
El domingo los empleados del teatro y los trabajadores que participaron en la reconstrucción habían tenido la oportunidad de disfrutar el ensayo general de la producción.
El director artístico de La Scala, Ricardo Muti, dijo que el ensayo fue "una gran noche para quienes trabajan en el teatro, la gran familia de la Scala que se junta en las ocasiones importantes".
Recordando a Salieri
Recientemente, Muti dijo que Salieri, compositor que cayó en desgracia y pasó al olvido tras el estreno de La Scala, debería ser considerado entre los gigantes musicales de su época.
De hecho, "Europa Riconosciuta" no ha sido interpretada desde su primera temporada y La Scala tuvo que imprimir la partitura nuevamente, trabajando con los manuscritos originales que se encontraban en su biblioteca.
Sofía Loren y Giorgio Armani estuvieron presentes.
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El trabajo de renovación -que se llevó cabo en medio de críticas y temores de que el teatro acabara arruinado- tuvo como objetivo mejorar la acústica del teatro y ampliar las posibilidades de montar producciones.
El escenario fue reconstruido totalmente permitiendo que, en teoría, sea posible el montaje de tres óperas distintas el mismo día.
Las pesadas alfombras rojas del teatro también fueron cambiadas con la intención de mejorar el sonido en la sala.
Otro toque moderno fue la colocación de pantallas electrónicas detrás de cada asiento para permitir que el público siga el libreto en varios idiomas.
No es la primera vez que La Scala reabre sus puertas. El teatro fue destruido por una bomba durante la Segunda Guerra Mundial.
Reconstruida en tiempo récord, volvió a abrir el telón en 1946 con un concierto conducido por el legendario director Arturo Toscanini.