Hasta ahora, ninguna película alemana había explorado el lado humano del Führer.
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El mes que viene será estrenada en Alemania una película que rompe uno de los últimos tabúes del cine de ese país: la figura de Adolfo Hitler.
Der Untergang, algo así como "La caída", fue producida por Bernd Eichinger y muestra los días finales del gobernante alemán, poco antes de su suicidio.
Al contrario del ya muy visto personaje del cruel dictador, Hitler aparece como un hombre de hablar pausado y con un lado humano.
Otra de las crónicas del filme describe al personaje del Führer como "patético y con un mal de Parkinson avanzado".
En todo caso, el estreno ha causado controversia en un país donde siguen abiertas las heridas de la Segunda Guerra Mundial.
El toque humano
Algunos opinan que la película está dirigida a una generación que no conoció los horrores de la guerra.
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Rolf Giesen, del Museo del Cine de Berlín, le dijo a la BBC que "La caída" rompió uno de los principales tabúes del cine alemán.
"No es la primera vez que Adolfo Hitler aparece en una película, pero sin duda es la primera vez que tratan de descubrir un toque humano en ese monstruo".
Giesen agrega que la película parece estar orientada a una nueva generación, que no conoció los horrores de la guerra y que encontrará "fascinante" ver la maldad de cerca.
"Acabamos de ver La Pasión de Cristo, ahora nos presentan La Pasión de Hitler", dijo Rolf Giesen.
Isabel Marschall, una especialista en historia del arte, opina que "es peligroso" tratar de mostrar el lado humano de Hitler.
"Creo que algunos van a tratar de aprovecharse de esta película de algunas maneras que no van a ser beneficiosas para Alemania", advirtió.
"Fue interesante"
Bruno Ganz, que interpretó a Hitler, dice que fue "imposible" no identificarse con el personaje.
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Bruno Ganz (Nosferatu y El Amigo Americano), de 63 años, fue el encargado de darle vida al personaje de Adolfo Hitler.
Poco después del estreno para la prensa, Ganz dijo que su rol "no es un papel de ensueño", pero que interpretar al ex gobernante alemán fue "interesante".
Dice Ganz que durante el rodaje "procuré no sumergirme demasiado en el personaje y no identificarme demasiado con él", pero cree que "en realidad, eso es imposible".
La película tuvo un costo total de US$17 millones, y fue dirigida por Oliver Hirschbiegel.