En México se hicieron votos simbólicos.
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Mientras cientos de parejas homosexuales se casaban en San Francisco, sus pares en Ciudad de México retaban al conservadurismo en el día de San Valentín.
Cientos de parejas de homosexuales y transexuales con atuendos glamorosos llenaron el sábado a una céntrica plaza de la Ciudad de México para hacer un llamado a la legalización de uniones para personas del mismo sexo.
Entre un mar de globos con los colores del arco iris y estridente música disco, las parejas de homosexuales se abrazaban y se besaban mientras hacían fila para recibir los certificados simbólicos.
Los organizadores de lo que se ha convertido en el día tradicional para demandar derechos para los homosexuales, en un país altamente católico, dijeron que el llamado tuvo un mayor éxito este año frente al anterior, cuando 2.400 parejas se unieron en un lazo simbólico.
"He venido cada año (...) nuestro mayor problema es la Iglesia", dijo Andrés Manuel, con un ajustado atuendo, pintado como un traje de negocios, y con zapatos altos con tacón de aguja.
San Francisco, el ejemplo
Casadas por la ley... de San Francisco.
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En la manifestación mexicana reverberaba la noticia de que casi 700 matrimonios homosexuales se celebraron este sábado en San Francisco, Estados Unidos mientras otros cientos hacían cola.
La ciudad californiana fue inundada por parejas homosexuales de distintas partes de Estados Unidos, luego de que el alcalde desafiara la ley al emitir certificados de matrimonio a parejas del mismo sexo y un juez se negara a anularlos.
Pero si bien en México la homosexualidad es legal, la posibilidad de matrimonios entre parejas del mismo sexo parece remota.
La idea de legalizar parejas de un mismo sexo puede estar ganando terreno en Estados Unidos,.
La legisladora independiente, Enoé Uranga, propuso una iniciativa para permitir la unión de parejas, homosexuales o heterosexuales, sin llegar al matrimonio, como ya ocurre en Francia.
"No tenemos la misma cultura aquí como en Europa. Estamos muy
atrasados", dijo Francisco Beltrán, un mexicano de 18 años,
abrazando a su novio Eduardo. "Estamos en el proceso del cambio,
pero tenemos un largo camino por recorrer", agregó.