Un día de celebración para los gays en Estados Unidos.
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Cientos de parejas homosexuales se dirigen a San Francisco para casarse este fin de semana de San Valentín, donde un juez se rehusó a declarar ilegal los matrimonios entre personas del mismo sexo, en abierto desafío a las leyes del estado.
El juez de la Corte Superior James Warren dijo que él no podía implementar una orden de restricción temporal para impedir los matrimonios entre homosexuales, porque no había suficiente evidencia de que esas bodas causaran algún daño inmediato.
Asimismo explicó que la ley introducida por la organización anti matrimonios-gay Fondo de la Alianza Defensa no cumplió con un trámite de 24 horas de notificación.
Cientos de parejas homosexuales han hecho fila para casarse, desde que el pasado jueves contrajeron matrimonio dos lesbianas.
El matrimonio se produjo dos días después de que el alcalde de la ciudad anunciase que lucharía para legalizar los matrimonios entre homosexuales, prohibidos en California.
Phyllis Lyon, de 79 años, y Del Martin, de 83, contrajeron matrimonio en el ayuntamiento de San Francisco, precisamente el mismo día en que el legislativo del estado de Massachussets rechazó una enmienda que definía el matrimonio como la unión exclusivamente de un hombre y una mujer y a la vez autorizaba las uniones civiles homosexuales.
"No toleraré que se nieguen derechos básicos a los miembros de nuestra comunidad", señaló el alcalde.
Un paso atrás, otro adelante
Phyllis Lyon, de 79 años, y Del Martin, de 83 fueron ls primeras.
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La iniciativa de Newsom fue acogida con alborozo por la numerosa comunidad homosexual de San Francisco y con preocupación por grupos conservadores, como "Campaña para las Familias de California".
Mientras tanto, los legisladores del Senado y la Cámara de Representantes de Massachussets, luego de rechazar la polémica enmienda legalizaron las uniones civiles, pero despojaron a los homosexuales del derecho a contraer matrimonio, tal como les fue otorgado por el Tribunal Supremo del estado a finales del año pasado.
En esa ocasión el Supremo estatal dijo que era inconstitucional prohibir los matrimonios homosexuales, lo cual puso en marcha un intenso esfuerzo de sus detractores para desautorizar el dictamen.
Durante el debate, el senador demócrata Jarrett Barrios, el primer legislador abiertamente homosexual, manifestó que la prohibición del matrimonio homosexual perjudicará a su familia.
Barrios y el hombre con el que vive desde hace diez años tienen dos hijos adoptivos, de doce y siete años.
Fuentes políticas indicaron que si se aprueban los matrimonios homosexuales, la consecuencia inmediata será una serie de demandas judiciales de parejas "gay" que pedirán reconocimiento de otros estados y del gobierno federal.