Los actores y esposos, Catherine Zeta Jones y Michael Douglas, ganaron un juicio por daños contra la revista "Hello", que publicó las fotografías de su boda sin autorización de la pareja, pero cobraron una suma bastante más baja de lo que reclamaron.
Zeta-Jones y Douglas reciben un pago menor al que esperaban.
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La historia comenzó cuando un fotógrafo de "Hello" se infiltró en la ceremonia de matrimonio, celebrada en 2000.
"Hello" publicó las imágenes tres días antes de que aparecieran las fotos oficiales en "OK", que había firmado un acuerdo de US$1 millón con Zeta-Jones y Douglas.
Sin embargo, el dúo de Hollywood recibió sólo US$25.000, compensación mínima, por la publicación de fotos no autorizadas.
Zeta-Jones y Douglas esperaban recibir alrededor de US$1 millón.
Por otro lado, el juez del Alto Tribunal a cargo del caso, John Lindsay dispuso que la revista "OK" recibiera US$1 millón como reparo porque su acuerdo con Douglas y Zeta-Jones fue desbaratado por "Hello".
Lindsay dijo que aunque "Hello" había violado los derechos de imagen de la pareja, se pronunció en contra de la demanda de invasión de intimidad y de las demandas de compensación punitiva y agravada.
Según el juez, "Hello" sólo pudo ser culpada de publicar las fotos, y no por la angustia causada por la intrusión del fotógrafo no invitado que tomó las fotografías secretas.
Poca compensación
Durante el juicio, Zeta-Jones le dijo al juez que se sentía anonadada y triste al descubrir que un paparazzi había tomado fotos en su boda.
Atendiendo a éstas acusaciones, el juez Lindsay determinó un pago de US$6.200 para cada parte agraviada, suma incluida en el total de US$25.000.
"Para una dama para la cual US$1 millón no es mucho dinero, dudo que se de cuenta de US$6.200", dijo Sally Cartwright, del semanario "Hello", a la BBC tras enterarse de la sentencia.
"Pero tener que pagarle US$1 Millón a la competencia es duro", añadió Cartwright sobre la suma que le dará a la revista "OK".
Durante el proceso judicial que se abrió en Londres, a principios de 2003, Zeta-Jones también dijo que las imágenes de "Hello" eran de mala calidad y poco favorecedoras.