Enrique posó orgulloso junto a dos de sus creaciones.
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Los aborígenes australianos criticaron duramente al príncipe Enrique, tercero en la sucesión el trono británico, por utilizar en sus exámenes de arte motivos tradicionales de esas comunidades.
La protesta oficial llegó de parte de la Corporación de aborígenes Dumbartung, un grupo defensor de la cultura ancestral oceánica, que opina que el príncipe "robó" ideas para lograr tan sólo "una imagen bonita".
En uno de los cuadros, que pintó para aprobar sus exámenes de arte previos a la entrada en la Universidad -conocidos en el Reino Unido como A'levels- aparecen figuras de lagartijas.
Según Julie Dowling, una artista aborigen, el príncipe "debería venirse para acá y ver lo que eso -la lagartija- realmente significa por estas tierras".
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Alguien de su posición y su influencia debería tener consejeros que sepan de los peligros de explotar las culturas aborígenes
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Un portavoz oficial del Palacio de Buckingham declaró que el príncipe Enrique no quiso ofender a nadie con sus pinturas, pero Robert Egginton de la Corporación de aborígenes Dumbartung, no aceptó esa explicación.
"Alguien de su posición y su influencia debería tener consejeros que sepan de los peligros de explotar las culturas aborígenes".
Los cuadros del nieto de la reina Isabel se valoraron en US$24.000. En contraste un cuadro del artista aborigen Turkey Tolson se vendió hace dos años, poco antes de su muerte, en US$2.000.
El príncipe Enrique logró aprobar su examen gracias a sus cuadros y precisamente tiene previsto ahora pasar un año en Australia, antes de comenzar sus estudios universitarios.