Los niños son obligados a bucear para desenganchar las redes. A veces mueren en el intento.
|
Un grupo de 173 niños de Ghana, en la costa centro occidental de África, que fueron vendidos por sus padres a pescadores locales por US$180, se reúnen este jueves con sus familias.
Los niños, algunos de los cuales han permanecido diez años alejados de sus hogares, fueron liberados como parte de un programa de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Los padres vendieron a sus hijos a los pescadores porque no podían costear su alimentación y educación.
Los pescadores, por su partes valoran a los niños porque sus manos pequeñas son ideales para manejar las redes.
Condición de esclavos
Los niños, algunos de ellos vendidos cuando tenían tres años de edad, fueron forzados a trabajar desde el amanecer hasta la puesta del sol, pescando en el lago Volta en el centro de Ghana.
Cuando las redes son atrapadas en el fondo, los niños bucean para liberarlas. Algunos mueren en el intento.
"Algunas veces trabajan desde el amanecer hasta bien entrada la noche y son mal alimentados (...) sin carne ni pescado, incluso cuando se dedican a la pesca no comen nada de pescado", declaró a la BBC Ernest Taylor, de la OIM.
Hasta el momento, este organismo de la ONU ha podido localizar a 1.200 niños, pero estima que todavía hay 3.000 trabajando para los pescadores.
A cambio de que los pescadores accedieran a dejar en libertad a los niños, la OIM les ofreció asesoría, entrenamiento y equipos para continuar su trabajo sin utilizar mano de obra infantil.
Por otro lado, la organización ayuda a los padres a establecer pequeños negocios que les aporten suficientes ingresos para cuidar de sus hijos.