| versión texto | escríbanos | ayuda | |
|
Miscelánea | |||||||||||||||||||||||
|
Sábado, 28 de junio de 2003 - 18:02 GMT
Vayan y ganen por Foé
![]() "Su muerte se convierte en un símbolo de las cosas que andan mal en el deporte".
Escribe Raúl Fain Binda, columnista deportivo de BBC Mundo
¿A quién le echamos la culpa de la muerte de Marc-Vivien Foé? Porque todos, casi todos, creemos que no fue un accidente. De otro modo, no estaríamos tan conmovidos.
Pero cayó en el círculo central de la cancha y su muerte se convierte entonces en un símbolo de las cosas que andan mal en el deporte. Los resultados preliminares de la autopsia no indican nada anormal, aunque todavía no se conocen ciertos informes de laboratorio que pueden aclarar la situación. Posibles causas Acaso haya tenido una reacción excesiva ante la presencia de un estimulante, o por la deshidratación, ya que su esposa ha revelado que padeció disentería en sus últimos días. Es posible, es probable, que haya tenido una condición médica ajena a su profesión de futbolista, como la que le costó la vida a Samuel Okwaraji, el nigeriano que tuvo un ataque cardíaco diez minutos antes del silbato final en un partido de clasificación para el Mundial, en 1989.
O sea que la muerte de Foé se nos ocurre más importante porque la vimos nosotros. ¿Quién se acuerda de los cuatro futbolistas rumanos (por dar un ejemplo) que murieron entre 1999 y 2001? Se trata de un fenómeno que conocemos muy bien. En el mundo agonizan de hambre incontables niños, pero sólo nos enternecemos, ustedes y nosotros, cuando vemos a uno de ellos en el noticiero, mirándonos con esos ojos de reproche, esa mirada inolvidable hasta el primer cóctel de la noche. Víctimas y victimarios Lo cierto es que muchos consideran a Marc-Vivien Foé una víctima, que lo mató el fútbol. Dicen que, dado el nivel actual de la exigencia deportiva, no se puede seguir jugando a un ritmo de tres partidos en una semana; dicen que las presiones de la competición insaciable fuerzan a muchos deportistas a violar la integridad sagrada del organismo.
Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, cometió el error del político que no sabe cuándo callarse la boca: dijo que "el fútbol debe continuar", que siempre hay riesgos, que estamos dolidos, que hemos llorado, pero que el fútbol debe continuar, no el espectáculo, no, no, no confundamos las cosas, no el espectáculo, pero sí el fútbol, el juego... Pero las cosas ya se habían confundido y muchos interpretaron sus palabras como una presión a la asociación camerunense de fútbol, para que presentase el equipo en la final de un torneo cuya legitimidad muchos ponen en duda... y es una criatura del señor Blatter. Metropolitanos y coloniales Varios futbolistas franceses dijeron que si el muerto hubiese sido compañero de ellos, no se presentarían a la final. Por supuesto que no, pero no porque ellos sean hombres más cabales que los cameruneses, sino porque están saciados, porque han ganado muchos trofeos y la obligación de jugar este torneo los fastidió desde el principio.
Como en tantas cosas, los mismos valores se pueden invocar con fines opuestos. Los franceses, metropolitanos y exitosos, no jugarían "en homenaje" al muerto. Los cameruneses, coloniales y postergados, jugarán "en homenaje" al muerto. Queda por verse cómo será ese partido. Los cameruneses estarán bajo una presión terrible, el equivalente moderno y deformado de la clásica exhortación del fútbol americano: "Win one for the Gipper" ("Ganen una por el Gipper"). Ganen una por Foé George Gipp, el Gipper, fue el atleta más famoso de su generación, la gran figura de los años 20. Dicen que era la cabeza, el espinazo y las manos del Notre Dame. Pescó una neumonía en un partido importante y se murió de repente, en plena gloria.
La anécdota es sentimental pero eficaz, porque la invocación al compañero caído puede convertirse en un toque de clarín. Las cosas salieron bien en el cine, con Pat O'Brien en el papel de Rockne y Ronald Reagan en el de Gipp. (Reagan utilizó la frase famosa en su campaña presidencial: "Voten por el Gipper"). Vaya uno a saber cómo resulta este domingo, cuando Winfried Schafer adapte la anécdota del Gipper, ese sueño americano, a esta tragedia africana. "Vayan y ganen por Foé", les dirá. |
Otros temas:
|
|||||||||||||||||||||||
| Arriba ^^ |
escribanos@bbc.co.uk |
| © BBC BBC World Service Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK. |
Servicio Mundial de la BBC: temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: |
|