BBC Página Principal (en inglés) BBC Noticias (en inglés) BBC Deportes (en inglés) BBC Servicio Mundial (en inglés)
versión texto | escríbanos | ayuda
BBC Mundo
Noticias 
América Latina 
Economía 
Ciencia 
Miscelánea 
Foros 
Especiales 
Aprenda inglés 
Nuestros socios 
Quiénes somos 
BBC Radio
Programación 
Cómo sintonizar 
  Miscelánea: Columna Miguel
Viernes, 15 de marzo de 2002 - 14:57 GMT
No sentir de las rodillas para abajo
Planta de marihuana.
Inglaterra discute la posibilidad de legalizar el consumo de marihuana.
Antes era cosa de soldados. De vez en cuando, uno leía en los periódicos que un militar enloquecido por los efectos de la marihuana (mariguana, o cannabis, nombre científico con que la conocen en otras partes del mundo) había cometido alguna barbaridad sangrienta.

Después de todo, el trabajo de los soldados es matar. Los militares se entrenan para matar o para morir en servicio de la patria, aunque no siempre. Tiempo después, yo diría que a finales de los sesenta o principios de los setenta, que es lo mismo aunque no lo sea, las cosas cambiaron.

Los estudiantes fumaban cannabis como los soldados, pero no para matar sino para vivir de otra forma. Supongo que ahí se acuñó la expresión de que uno olvida cosas ahora por todo lo que fumó cuando era joven. Entonces no había drogas recreativas sino drogas en general, y el pasón era delito.

Y así pasaron generaciones. En América Latina, la cannabis provocaba mañanas de ojos enrojecidos, mediodías borrosos, atardeceres en los que quienes fumaban no sentían nada de las rodillas para abajo, y noches sin fin, sin límites, en las que los fumadores caían hacia adentro y las palabras decían todo o nada.

El día menos pensado, Holanda se convirtió en un lugar en el que no era delito fumar la hierba que abre paso a los sueños. Otras generaciones vinieron y frecuentaron los cafés de Amsterdam en los que el café era lo de menos.

Llegó un momento en que quienes promovían análisis entre sus empleados entendieron que sus empresas podrían paralizarse si suspendían a quien hubiera fumado cannabis.

Cuento todo eso porque el jueves hizo frío y llovió, y cuando llegué a la casa, los noticieros de la noche informaron que una comisión del gobierno británico, un gobierno laborista que no puede dejar de pensar que maneja un país conservador, recomienda cambiar la estrategia legal ante la hierba, yerba mala.

En pocas palabras, el equipo de expertos médicos que asesora al gobierno en materia de drogas sostiene que fumar cannabis no es tan malo como todos pensaban. Si se acepta su recomendación, se podrá consumir marihuana en público sin temor a la policía.

Y es que después de la estrategia holandesa, que considera el consumo de drogas como un problema social y no un asunto policíaco, los ingleses hicieron un experimento en el barrio de Brixton, no muy lejos de donde vivo, y dejaron de detener a quien encontraban fumando la droga.

Muy a pesar de los alarmistas, no pasó nada. El consumo público aumentó, pero llegó a un punto en el que terminó por estabilizarse. Y como ya no era delito fumar cannabis, se redujo el índice de delincuencia. Lo que son las cosas.

Sir Michael Rawlins, director de la comisión, advirtió que el cáñamo indio no es inofensivo. Tiene sus cosas, aunque es menos dañino que las anfetaminas, por ejemplo. No provoca daños serios a la salud, y mucho menos cuando lo consumen personas sanas.

La comisión advierte que puede afectar, ahora como entonces, a quienes tengan problemas mentales, cardíacos o de otros, aunque haya mucho en esas condiciones que usen la droga como remedio. Lo mismo pasa con los artríticos, con quienes sufren padecimientos musculares o motores, o están sujetos a presiones intensas. Es decir, casi todos.

Como decía el hombre de blanco, un señor que con frecuencia me invitaba coca: "Yo no sé por qué dicen que ésto crea hábito. Llevo veinte años metiéndome coca y no se me ha hecho vicio". Los fumadores de cannabis, admite el estudio, no necesariamente pasan a drogas más fuertes, como la heroína o el crack. Y aunque la hierba sea más carcinógena que el tabaco, nadie podría fumar tres cajetillas de cigarrillos de marihuana al día.

Según estudios recientes, el consumo de cannabis aumentó de manera considerable desde principios de los setenta, sobre todo entre las personas entre veinte y veinticuatro años.

El único riesgo que hay ahora es que a todos les afecte al mismo tiempo lo que fumaron cuando eran jóvenes, aunque no veo nada que me haga pensar que será peor. Y eso que siento de las rodillas para abajo.


Búsqueda en BBC Mundo
Claves de búsqueda
Arriba ^^  
 
 escribanos@bbc.co.uk
© BBC
BBC World Service
Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK.

Servicio Mundial de la BBC:
temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: