George Weah: de héroe deportivo a líder político.
|
Un gran futbolista jugará en estos días el partido más importante de su vida. De ganar, colocará a su país en el concierto de los grandes, de los afortunados.
Hemos tomado esta introducción, verbatim, de los noticieros. Pero hacemos trampa.
No hablamos de Raúl y España, ni de Wayne Rooney e Inglaterra, ni de Christian Lara y Ecuador.
En realidad, ni siquiera estamos hablando de un futbolista en actividad, y tampoco del Mundial de Alemania.
Estamos hablando de George Weah, Liberia y la democracia.
Elecciones decisivas
El próximo martes, rogamos al cielo que sin trampa, Weah puede convertirse en el presidente electo de su país, que emerge a la vida democrática, crucemos los dedos, tras una de las guerras civiles más brutales en la brutal historia política de África.
El fútbol de Liberia no tiene ninguna posibilidad de ir a Alemania.
El seleccionado está en último lugar en su grupo, con una victoria y ocho derrotas en diez partidos; 27 goles en contra y sólo 3 a favor (¡cómo se nota la ausencia de Weah!).
Se dirá que esto es natural, que Liberia no es una potencia futbolística.
El caso de Togo
Pero lo sorprendente es que el grupo puede ser ganado por Togo, un país minúsculo en población, territorio e historia futbolística.
Mientras que la selección de Liberia sufre sin una figura como Weah, Togo está dominando.
|
Togo sólo necesita empatar hoy ante Congo para sacar el pasaje a Alemania, a expensas de Senegal, una de de las grandes potencias del fútbol africano.
(En África también corre peligro Nigeria: las Super Águilas necesitan ganar su último partido ante Zimbabwe, rogando que Angola empate o pierda ante la débil Rwanda.)
Desde Togo despachaban a los esclavos hacia las plantaciones americanas.
Y da la casualidad que descendientes de esos esclavos, libertos americanos, fundaron en 1847, no muy lejos de Togo, el Estado moderno de Liberia.
Liberia y Weah
Los descendientes de libertos, una minúscula parte de la población, dominaron la política y por consiguiente la riqueza (¿o es a la inversa?) de Liberia, hasta 1980, cuando un golpe militar inauguró un cuarto de siglo de cruentos enfrentamientos.
George Weah fue el mejor futbolista del mundo en 1995 (es el único jugador africano que ha alcanzado ese honor), durante las horas más terribles de la historia de su país.
Su fama no lo protegió cuando dijo que las Naciones Unidas debían enviar tropas: partidarios de Charles Taylor, un jefe rebelde, incendiaron su casa en Monrovia, la capital, y violaron a dos de sus primas adolescentes.
Weah contribuyó durante varios años a sostener financieramente al seleccionado liberiano, y su participación personal fue uno de los instrumentos más eficaces en el desarme de los combatientes, al concluir la guerra civil.
El futbolista y la economista
Ahora, a los 39 años, es el favorito para ganar las elecciones del martes. Las encuestas colocan en segundo lugar la candidatura de una mujer, Ellen Johnson-Sirleaf, una economista educada en Estados Unidos.
La economista educada en Harvard Ellen Johnson-Sirleaf está por detrás de Weah en las encuestas.
|
Weah, un futbolista que no concluyó la escuela elemental, es el candidato "popular", mientras que Johnson-Sirleaf representa a los sectores educados y de la clase media, pauperizados durante la guerra civil.
Otro enfrentamiento, entre nativos y libertos, cala muy hondo en el pueblo liberiano.
Weah pertenece a la etnia nativa, la mayoría de la población, que siempre ha desconfiado de la oligarquía "intrusa" (cabe señalar que el nombre de Monrovia, la capital, es un homenaje al ex presidente de Estados Unidos, James Monroe).
Deporte y pueblo
Si Weah no obtiene 51% de los votos habrá una segunda vuelta. Los factores demográficos y políticos indican que el futbolista, formado en el San Siro, debería superar con claridad a la economista educada en Harvard.
Pero nunca se sabe.
Lo que esta historia indica es la profundidad y la fuerza del deporte en el alma popular.
Sólo cabe rogar que la política no corrompa a George Weah, uno de los personajes más admirables del ámbito deportivo internacional.
Escríbale a Raúl Fain Binda
La BBC se reserva el derecho de editar y publicar su mensaje. Los datos provistos no serán entregados a terceros.