Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 27 de febrero de 2004 - 00:42 GMT
La señora de Michoacán que limpia la oficina
Miguel Molina
Miguel Molina
Columnista, BBC Mundo

El futuro de Estados Unidos está en peligro.

Nueva York
Muchas oficinas que limpiar en EE.UU. Muchas potenciales señoras de Michoacán.

La integridad del país se ve amenazada por la señora que limpia oficinas en Los Ángeles, el cocinero de Miami, los hombres que duermen en las calles de El Paso esperando el autobús que los lleve a los campos, el mesero de Houston, el grupo migrante que va levantando cosechas de Nuevo México a Kansas a Illinois al Valle de Yákima, casi esquina con Canadá.

Los que lavan parabrisas, los que venden fruta o fuerza o habilidad, los jardineros, las que hacen ropa que no pueden comprar, también son una amenaza, millones de amenazas, porque su sola presencia en el país podría dividirlo en dos pueblos, dos culturas y dos idiomas. Etcétera.

Muchos no lo habíamos visto así, pero es la conclusión a la que llegó el profesor Samuel P. Huntington, presidente de la Academia de Estudios Internacionales y Regionales de Harvard que en 1993 anunció que los conflictos más importantes de la política global del siglo XXI se producirán entre naciones y grupos de diferentes civilizaciones.

El choque de las civilizaciones será el frente del futuro.

Y Estados Unidos tiene un frente en su propio territorio, "porque los mexicanos y otros latinos no se han asimilado a la cultura estadounidense, y han formado sus propios enclaves políticos y lingüísticos, rechazando los valores anglo-protestantes que construyeron el sueño americano", dice el profesor en un artículo que publicó en la revista Foreign Policy de marzo/abril de este año.

Semáforo en Nueva York
Huntingon imagina que pasaría en EE.UU. si se interrumpiera la inmigración latina.

Al principio me dio risa y después anduve de mal humor, ya no por lo que leía sino de pensar que alguien se hubiera tomado la molestia de escribir algo así.

Pese a todo, para David Brooks, columnista de The New York Times, es uno de los más eminentes científicos políticos del mundo.

Pero la fama no lo salva de error ni de prejuicio. En el ensayo -parte de su próximo libro, que se llamaría Quiénes somos si hubiera una versión en español- Huntingon imagina qué pasaría si la migración mexicana se interrumpiera súbitamente, y concluye que Estados Unidos sería mejor que antes, mejor que nunca.

Tal vez sí, pero lo más probable es que no. El profesor Huntington debería saber que la mano de obra de origen mexicano permite que los precios de frutas y legumbres sean bajos porque los trabajadores aceptan sueldos y condiciones que ningún estadounidense aceptaría.

El día que se acaben los mexicanos, o los latinos, o quienquiera que acepte los salarios que pagan, la economía de más de un estado se vendría abajo.

El profesor Huntington debería saber que la falta de integración se debe más al rechazo de unos que a la elección de otros, y que la pobreza, la ignorancia, la falta de servicios públicos, son males sociales en Estados Unidos y en el globalizado mundo.

Deportados mexicanos
Aunque las deportaciones se repiten, las inmigración continúa.

Pero además Harvard está muy lejos de Hatch, Nuevo México, capital mundial del chile.

Es demasiado tarde para el profesor Huntington.

Los Estados Unidos que él quiere tendrán que aprender a coexistir con los otros que están allí, como el propio académico recomienda en otro ensayo que quiere ser un paradigma que permita entender y enfrentar los cambios mundiales, para decirlo como dicen quienes saben de estas cosas.

Los mexicanos y los otros latinos ya están en todas partes. Unos sólo hablan español, otros hablan inglés y otros hablan algo que no es ni una cosa ni otra, pero son una presencia como otras que crecen para bien en Estados Unidos. No son una amenaza.

Si las civilizaciones están en contacto cercano, de grado o por fuerza, no chocan sino se mezclan, fluyen entre sí, se alteran una a la otra, y se transforman en algo que no eran ni volverán a ser, porque los pueblos cambian como las personas.

Nacen, maduran, envejecen, mueren aunque no mueran.

Tal vez ha olvidado a Thomas Kuhn, el físico estadunidense que inventó el sentido moderno del término paradigma, y advertía el siglo pasado que, al contrario de lo que se piensa, los científicos típicos no son pensadores objetivos e independientes sino personas conservadoras que aceptan lo que les enseñaron y aplican su conocimiento a la solución de problemas que sus teorías les dictan.

Pero el profesor Huntington no sabrá nada de esto porque está ocupado construyendo paradigmas que justifiquen una visión que algunos considerarían racista, pero además porque no habla español y no conoce a la señora de Michoacán que limpia o limpiará su oficina.


Escríbale a Miguel:

Nombre
Correo electrónico
Ciudad
País
Teléfono (opcional)
Mensaje (máx. 50 palabras)

La BBC se reserva el derecho de editar y publicar su mensaje. Los datos provistos no serán entregados a terceros.



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen