Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Miércoles, 14 de enero de 2004 - 19:38 GMT
Marte para optimistas
Miguel Molina
Miguel Molina
Columnista, BBC Mundo

Marte
Temperatura en verano: 27º; en invierno: -133º.

Ahora que ya ha pasado el tiempo, podemos estar seguros de que no es verdad que la sonda Beagle 2 terminó en el techo del cobertizo de un lector del diario The Independent, como afirma el señor en una carta que envió a la redacción del periódico.

La Beagle 2 está por fin en Marte, y allí descansa en paz. Y más allá de ella, no importa dónde, está la sonda Spirit, que sobrevivió a siete meses de viaje y seis minutos de caída hasta el rojo suelo áspero de roca sólida y piedras sueltas que vemos nítidamente en las fotografías.

Ya van treintaitantas misiones desde el lejano día de octubre de 1960 en que la Unión Soviética envió una nave que sobrevolara Marte pero no logró salir de la Tierra, y a los cuatro días envió otra que tuvo el mismo fin que la primera. Y Marte siguió estando lejos.

Los primeros que lograron acercarse a Marte fueron los Mariner, cuya sexta misión logró transmitir un par de docenas de fotografías, y los primeros en tocar la superficie fueron los Mars soviéticos con sólo dos años de diferencia a mediados de los setenta.

Después fueron los Viking que llegaron y luego los Phobos que se perdieron, y desde hace un cuarto de siglo nada, entre sondas perdidas y averiadas o misiones que se limitan a ver desde lejos qué pasa.

¿Hay alguien en casa?

Lo que todavía no se sabe es si algo vive o vivió en esos rumbos. Las religiones mayores no parecen contemplar la posibilidad de que haya vida en otros mundos, y la ciencia no puede o no se atreve a imaginar qué hay en las estrellas sin tener, como instruye el teorema, los pelos en la mano.

Dibujo de la NASA sobre la exploración futura de Marte.
Así se la imagina la gente de la NASA.

La literatura, que por suerte ha guiado al menos esta gana de ver si estamos solos, hace pensar que hay vida en otro planeta. El cine, que es otra forma de la literatura, parece habernos convencido de que sí.

Y uno piensa en seres de forma fantástica, inefables, terribles, tal vez más terribles porque tienen ojos, bocas, manos, piernas, pero no están donde uno las tiene. Siempre termina uno por suponer que lo desconocido es como lo que uno conoce, pero de diferente manera.

Si usted hablara de un animal cubierto de pelo negro y naranja, que parece organizar sus movimientos desde un órgano formado por cavidades llenas de formaciones óseas, excrecencias capilares y humores acuosos, en el extremo de un apéndice alargado, yo pensaría en la tranquila jirafa y no en un ser de otro mundo.

Quizá habría que pensar que la vida extraterrestre es diferente, que lo que vive allí no necesita boca, ojos, oídos, piernas, brazos

Quizá habría que pensar que la vida extraterrestre es diferente, que lo que vive allí no necesita boca, ojos, oídos, piernas, brazos.

Lo que para nosotros es una roja sucesión de piedras bajo un sol implacable puede ser el equivalente de nuestra hora de entrada al trabajo, pero muchísimo más lenta porque en Marte el tiempo es de otra forma.

Después de todo ya vimos que en la propia Tierra hay seres como la jirafa, el camello, algunas aves zancudas, y varios reptiles y crustáceos y peces que desafían cualquier descripción. Después de todo, uno no piensa casi nunca en las formas que tiene la vida en el planeta.

¿Qué más hay?

Pero pese a la curiosidad humana por saber si hay algo, alguien más allá de los confines de la Tierra, parece que los planes de Estados Unidos no tienen mucho que ver con la vida en Marte sino con las ventajas de ser el primero en llegar a ver qué hay.

Marte y el Mars Express
Aún queda mucha exploración por delante.

Acá hay ochocientos millones de dólares que se agregarán a los quince mil que ya tiene el presupuesto estadunidense para la exploración del espacio, con la idea de que vuelva a haber humanos en la Luna y esta vez se queden ahí, y que por fin alguien pise el suelo marciano.

El mismo plan, aunque sin la estación en la Luna, costaba medio millón de millones de dólares en 1989.

Quienes piensan mal aseguran que se trata de un proyecto de año electoral que en todo caso hará más grande el déficit del gobierno estadunidense.

Quienes piensan bien esperan que un día, pronto, veamos de cerca a unos seres de otro mundo, que hasta entonces habían sido extraños y elusivos, y entonces la vida cambiará para siempre porque tendremos que explicar por qué somos como somos.


Escríbale a Miguel:

Nombre
Correo electrónico
Ciudad
País
Teléfono (opcional)
Mensaje (máx. 50 palabras)

La BBC se reserva el derecho de editar y publicar su mensaje. Los datos provistos no serán entregados a terceros.



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen