Asientos vacíos, falta de goles y quejas por los altos precios de las entradas han acompañado el comienzo de la temporada de la Liga Premier, despertando preocupación por el futuro del fútbol de la división de honor.
Mourinho ha dicho que Chelsea no tiene "la obligación" de entretener.
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Las cuentas no dan ni dentro ni fuera del campo y los temores sobre el posible estallido de la burbuja de la Premiership provocaron que la Liga ordenase una investigación sobre la caída en la asistencia.
La liga inglesa de fútbol sufre de escasez de goles y del juego abierto que la hizo famosa en el mundo. En su lugar todo se concentra en táctica y defensa.
Como resultado, el valor del entretenimiento se ha ido en picada y los aficionados se niegan a pagar precios de hasta $US126 por entrada.
Cambio de guardia y de sistema
Incluso se dice que los jugadores están molestos por el cambio de filosofía en el juego.
Hasta en Manchester United algunos integrantes de la plantilla han mostrado su descontento por la sustitución de una formación tradicional, el 4-4-2, a un sistema 4-5-1, que busca más impedir goles que anotarlos.
El entrenador del Arsenal, Arsene Wenger, también se ha mostrado muy preocupado de que el campeonato no brinde suficiente entretenimiento.
Las estadísticas de público y goles no lucen bien y se culpa de la situación a la revolución de Roman Abramovich en el campeón, Chelsea, además de la cobertura televisiva que ha llegado a un punto de saturación.
El Chelsea del técnico José Mourinho es líder en goles anotados con 12 y hasta la fecha no ha concedido ningún tanto.
Sin lograr emular el vistoso juego de Arsenal y Manchester United en sus mejores años, muchos ya dan por descontado que el equipo de Stanford Bridge va camino a reconquistar el título.
Tendencia preocupante
Un reciente partido a mitad de semana entre el Chelsea y el West Bromwich refleja la preocupante tendencia que se ve en la Liga Premier.
El mediocampista del Manchester United, Paul Scholes, dijo que su equipo tendrá que olvidarse del título si no gana sus dos próximos juegos.
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En una rara decisión, los "Blues" intentaron vender el resto de entradas el mismo día del partido, mientras que el técnico del West Brom, Bryan Robson, alineó un conjunto débil para descansar al resto de los jugadores, en preparación para un partido que lucía más a su alcance frente al Birmingham cuatro días más tarde.
La aparente falta de competitividad y la creciente brecha entre los equipos podría ser uno de los factores que está desmoralizando a la hinchada.
Y si bien los expertos en temas financieros del fútbol sugieren que los asientos vacíos tienen poco impacto en la mayoría de los clubes, ya que los ingresos dependen de actividades comerciales, sin duda la imagen es mala para el juego.
Puede que se trata de un mal temporal pero, en todo caso, las conclusiones de la investigación de la Liga Premier se esperan con anticipación y, aún más, los pasos que se darán en caso de que la situación empeore.