La Corte Suprema de Brasil emitirá un fallo sobre si una reserva indígena en el estado amazónico de Roraima puede mantener su demarcación de territorio continuo, un caso que tendrá cruciales implicaciones para todas las comunidades indígenas del país.
Los indígenas esperan la decisión de la Corte Suprema de Brasil
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Líderes indígenas sostienen que la decisión sentará un precedente clave con respecto a los derechos que tendrían sobre sus tierras ancestrales.
Por otra parte, los cultivadores de arroz que viven en la región dicen que si se mantiene el estatus de territorio continuo se verán forzados a abandonar el lugar.
El caso está centrado en una gran área de tierra en el extremo norte de Brasil, Raposa Serra do Sol, donde habitan 19.000 indígenas amazónicos y que fue designada por decreto presidencial como reserva en 2005.
El enviado especial de la BBC a Roraima, Edson Porto, dice que además de las discusiones técnicas de ese decreto se estarán debatiendo dos planteamientos:
Uno, que los indígenas precisan de una vasta área de tierras continuas para poder vivir, mantener sus costumbres y controlar el proceso de transformación de su cultura.
El otro es que ellos pueden lograr eso mismo en territorios más pequeños en medio de la integración con otros pueblos y que los derechos de los no-indígenas y el desarrollo regional tienen igual peso al derecho indígena.
Los líderes de las comunidades consideran que si los 1,7 millones de hectáreas de la reserva no se conservan como territorio único se enviará una señal a terratenientes, explotadores y madereros que sería aceptable invadirlo.
"Nosotros queremos un área continua porque dependemos los unos de los otros para vivir", expresó a la BBC Ivandro André, uno de los líderes macuxi de la reserva.
Sin embargo, unos 200 productores de arroz que también viven y trabajan en la zona sostienen que se verían forzados a abandonar sus cultivos y que se estancaría el desarrollo del estado de Roraima.
Disidencia
Nuestro corresponsal informa que para complicar aún más la disputa, un grupo de indígenas en la reserva apoya a los arroceros.
La mayoría de las comunidades en la reserva están organizados en torno a Centro Indígena de Roraima (CIR), el principal defensor de la demarcación continua.
El CIR está apoyado principalmente por la Iglesia Católica y las ONG internacionales, aunque sus líderes afirman que son independientes.
El estado de Roraima queda en el extremo norte del país.
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Pero dentro de la reserva hay una disidencia en contra de la demarcación y que se organiza bajo el nombre de la Sociedad de Defensa de los Indígenas Unidos del Norte de Roraima (Sodiur).
Ellos tienen el apoyo de los agricultores y del gobierno estatal, no obstante, también se declaran independientes.
Según Ivandro André del CIR, el enfrentamiento entre las dos agrupaciones ya ha generado creciente tensión y conflictos.
Cita un caso en el que un indígena entró en una hacienda para recuperar una presa que acababa de cazar cuando fue atacado por el propietario.
André dice que la presencia de propiedades privadas en medio de la reserva limitan la comunicación, la movilidad y el desarrollo de las comunidades indígenas.
"Ese sistema de islas puede entorpecer mucho nuestra vida", afirma.
Sin embargo, Jonas de Souza Marcolino, un líder local afiliado a Sodiur, cree que la convivencia con los no-indígenas es más benéfica que problemática.
"Llevamos conviviendo juntos por muchos años. Es relativamente reciente esa idea del aislamiento", dijo a la BBC.
Soberanía territorial
Hay más de 100 casos similares sometidos a consideración de la Corte Suprema, pero se cree que el fallo de hoy establecerá un importante precedente legal con implicaciones sobre varios temas delicados.
Algunos líderes militares temen que una gran reserva indígena prácticamente autónoma en el norte del país comprometería la seguridad nacional.
Las comunidades indígenas rechazan esos temores asegurando que la reserva continuaría siendo territorio brasileño.
Los informes en la prensa local apuntan a que el tribunal haría concesiones, tanto para reconocer los derechos de los indígenas como para abordar las preocupaciones sobre la soberanía territorial de Brasil.