Kauffmann declaró que él y su socio manejaban una red de corrupción.
|
El empresario venezolano Carlos Kauffmann, que se hizo multimillonario por sus negocios con el gobierno de Venezuela, fue sentenciado este lunes a 15 meses de prisión, dos años de libertad vigilada y US$25.000 de multa por su participación en el llamado "caso del maletín".
Kauffmann y otras cuatro personas fueron acusadas por las autoridades de Estados Unidos de conspirar y actuar como agentes del gobierno de Venezuela para que el empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini, no revelara el origen y el destino de US$800.000 que le decomisaron en Argentina el año pasado.
Según las autoridades de Estados Unidos y algunos testigos, el dinero salió de PDVSA, la empresa petrolera del estado venezolano, y estaba destinado a la campaña electoral de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández.
Los gobiernos de los dos países niegan estas versiones y las califican como "una basura" y "un montaje" de Estados Unidos.
Antonini es venezolano-estadounidense y vive en Miami, ciudad a la que viajaron en varias ocasiones los involucrados en la conspiración para presionarlo y asegurarse de que no revelara ningún detalle.
Dinero y poder
Carlos Kauffmann y otros tres acusados se declararon culpables a principios de este año, pero su socio, Franklin Durán, se declaró inocente y fue sometido a un juicio de ocho semanas que terminó con un veredicto de culpabilidad el mes pasado.
Antonini colaboró con el FBI grabando las conversaciones con sus socios y amigos.
|
El empresario compareció como testigo en el juicio a Durán y declaró que entre los dos urdieron una trama de corrupción con funcionarios del gobierno de Venezuela, que les permitió hacerse multimillonarios en menos de una década.
La posibilidad de ampliar su red de contactos y de influencias con el gobierno venezolano fue lo que motivó a Kauffmann y a Durán a participar en la conspiración para asegurarse de que Antonini -amigo de ambos y socio en algunos negocios- guardara silencio.
Cuando el fiscal del caso le preguntó en el estrado qué obtendrían a cambio de colaborar con el gobierno de Venezuela, Kauffmann contesto sin titubear: "nuevos contratos, más dinero, más poder".
El testimonio de Kauffmann desacreditó la versión de la defensa de que Durán era un empresario honesto a quien Antonini le había tendido una celada con ayuda del FBI para quedarse con sus negocios.
"El segundo hogar"
Kauffmann ya ha pasado en la cárcel casi 12 meses de los 15 a los que fue sentenciado. Poco después de escuchar la condena, pidió disculpas por su participación en la conspiración.
"Estados Unidos es el segundo hogar de mi familia, nunca quise hacerle daño a este país", dijo entre lágrimas.
La jueza del caso, Joan Lenard, dijo que el testimonio de Kauffmann fue extraordinariamente abierto y en circunstancias muy difíciles. "Su testimonio ayudó al gobierno a investigar a los otros involucrados en este caso", dijo la magistrada.
Como resultado de su testimonio en Estados Unidos, las autoridades judiciales de Venezuela confiscaron buena parte de los bienes de Kauffmann en ese país.
Su abogado, Jack Denaro, dijo que ahora Carlos Kauffmann es "un perseguido" en su propio país y pidió a la jueza que recomiende que no lo deporten de vuelta a Venezuela.