El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que no propondrá una nueva reforma constitucional que incluiría su reelección indefinida.
¿Se le agotó la magia a Chávez?, como dicen algunos analistas.
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Sus declaraciones las dio en rueda de prensa tras el triunfo de su partido en la mayoría de los estados del país una vez se confirmaron los resultados de las elecciones regionales del pasado domingo.
"Ya lo he dicho y lo vuelvo a repetir, no voy a proponer ninguna otra reforma constitucional", aseguró.
Sin embargo, respecto a su reelección indefinida aseguró que no puede impedir que esto se produzca a través de otro mecanismo, algo que ya ha asomado en el pasado.
"Si el Partido Socialista Unido de Venezuela (...) y una parte importante de los que me siguen quieren proponerlo pues allá ellos, tendrían que recoger firmas, llevarlo a la Asamblea Nacional y luego ir a referéndum".
Aunque aclaró que el asunto no era su prioridad, indicó que en todo caso lo tendrá que evaluar su partido a partir del año que viene.
"¿Poder de arrastre vigente?"
Más allá de las posibilidades legales de mantenerse al frente del país, las elecciones regionales del pasado fin de semana demostraron que con casi diez años en el poder el presidente Chávez tiene la popularidad suficiente para ayudar en las campañas de los candidatos de su partido.
Pero ¿sigue teniendo la misma efectividad de siempre?
Ya desde el año 2007, mucho antes de que empezaran la planificación de las elecciones regionales realizadas el domingo, el presidente Chávez había planteado la contienda como "cruciales" en el futuro de su proyecto político.
En las últimas semanas de la campaña el presidente se metió de lleno en ella haciendo giras de trabajo e inauguraciones por todo el país, que siempre terminaban en actos de campaña, en los que le levantaba la mano a los candidatos de su Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV.
Los comentaristas coinciden en decir que el presidente plebiscitó las elecciones, transformándolas en un referendo sobre el futuro de su proyecto político y hasta de su permanencia en el poder.
Y aunque esa estrategia parece haberle dado resultados en regiones en las que dos meses atrás la oposición lucía cómoda, puede no haber sido tan efectiva como en ocasiones anteriores si se tiene en cuenta que el chavismo perdió en los tres estados en los que el presidente se concentró más: Zulia, Carabobo y Miranda.
Cuestión de magia
"La magia del presidente se agotó", afirmó a BBC Mundo el estratega político Eduardo Semtei, quien se identifica como cercano al proyecto político de Chávez.
"Ese poder mágico de transferencia con el que el presidente como con una varita mágica tocaba al candidato por el hombro y automáticamente se convertía en gobernador o en alcalde, eso ya se demostró que se agotó", aseguró Semtei.
Aristóbulo Istúriz fue una de las "fichas " clave de Chávez que perdió.
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Pese a la derrota en territorios políticamente importantes, Semtei considera que esa pérdida de poder de transferencia "es buena para la democracia".
"El presidente tiene que saber que los candidatos tienen que ser seleccionados, no por la mirada de Chávez, sino por el debate interno, por una creación de la mayoría y no los que él impuso".
Semtei comparte con algunos analistas que los candidatos del PSUV eran de una supuesta mala calidad, aunque reconoce que entre los derrotados estuvieron sus tres mejores fichas: los ex ministros Aristóbulo Istúriz, Jesse Chacón y Diosdado Cabello.
Desgaste interno
En mayo pasado el PSUV realizó elecciones internas para seleccionar a quienes habría de postular para las gobernaciones y alcaldías.
El proceso dejó algunas heridas dentro del partido de gobierno, al punto que varios candidatos frustrados por la derrota en las primarias lanzaron su candidatura independiente, los que se conocen como los "disidentes".
El presidente buscó eliminarlos acusándolos de "traidores" a la revolución bolivariana. Y allí parece haber tenido éxito, ya que ninguno logró la gobernación a la que aspiraba.
Pero pese a esas pugnas internas y al desgaste de la campaña, el liderazgo presidencial sigue fuerte, según dijo Nelson Merentes, ex ministro de Finanzas y director de la encuestadora Grupo de Investigación Social XXI.
"El presidente todavía mantiene un altísimo nivel de aceptación y un liderazgo bastante fuerte", afirmó Merentes, quien considera que "Chávez sale con bastante fuerza luego de este proceso, así como el modelo que él está implementando".
Quizás el proceso de transferencia más exitoso fue el que hizo en presidente con el PSUV, un partido creado hace menos de dos años y que se benefició del prestigio de Chávez al punto que en su estreno electoral se convirtió en la primera fuerza política venezolana.
Confianza vs. popularidad
Sin embargo, a la hora de analizar el liderazgo algunos encuestadores separan el concepto de "popularidad" de la "confianza".
Luis Vicente León, director de Datanálisis, asegura que la segunda es la que determina la "capacidad de endoso" que pueda tener un líder.
"Te sorprenderías la cantidad de esposas que quieren y adoran a sus esposos, pero que no confían en él", dijo León a BBC Mundo en una reciente conferencia sobre manejo de encuestas realizada en Caracas.
La oposición celebra importante victoria en Caracas.
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De acuerdo con las cifras de León, mientras la popularidad presidencial se mantiene en niveles notablemente altos para un gobernante con diez años de ejercicio en el poder, la confianza pública se ha deteriorado.
León asegura que la fractura en esa relación de confianza entre el presidente y el público se fracturó en mayo de 2007 con la salida del aire de Radio Caracas Televisión, que era el canal más popular del país.
En los casi diez años de lo que podría llamarse la "era Chávez" se han producido 12 procesos electorales.
En todos ha salido victorioso el presidente y los suyos, salvo el referéndum constitucional de diciembre del 2007. Y en todos la figura del presidente ha estado al centro del debate para aprovechar la comunicación privilegiada que cultiva el mandatario venezolano con su elector potencial.
Si se perdiera esa capacidad "mágica" presidencial de transferir su prestigio a sus colaboradores esto podría forzar al chavismo a crear nuevas estrategias.